El edificio, cerrado hace más de una década por problemas estructurales, pasó de albergar a cientos de estudiantes a convertirse en un albergue temporal...
- 03/07/2019 02:02
Sin margen a error, después de un fracaso
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Agrega La Estrella en Google ↗️Con el término de un quinquenio de administración, bajo el mandato de Juan Carlos Varela, no digo del panameñismo, porque el partido no gobernó, sino de Varela y su sector dentro y fuera del Partido Panameñista, que tuvieron en sus manos un periodo que pudo ser de transición a un proceso constituyente, que fue lo que más se ofreció a la ciudadanía y respeto a la institucionalidad del país, por los constante abusos que se habían dado antes.
Por el contrario de todo lo anterior, nos sumergimos en un Gobierno guiado por la venganza y todos sabemos que nadie en estado de emputazón piensa, actúa o gobierna bien. La venganza siempre es mala consejera. Hay muchas formas de hacer justicia, pero utilizando los procedimientos legales, y protegiendo el debido proceso y sobre todo la presunción de inocencia.
Un error que creo cometió Varela, fue pensar que su cruzada personal contra Martinelli incluía a los que en un momento aceptamos trabajar en un Gobierno, que llegó sembrando muchas esperanzas y que se presumía actuaría diferente a lo que antes se criticaba. Muchos nos equivocamos y preferimos salir. Otros calladamente se mantuvieron hasta el final y otros pocos sí se hicieron eco del plan que tenía Juan Carlos en su mente.
El resultado está más que claro, el panameñismo nunca había perdido tan aparatosamente, con un 8 % de los votos, un porcentaje que no es ni el 40 % de su membresía. El mensaje de rechazo vino incluso de su propio partido, con el cual no gobernó. El nivel de aceptación lo termina casi a ras de piso. Insisto, todo por su afán de venganza, donde no quisieron dejar a la justicia que hiciera su trabajo en forma independiente. Los problemas de seguridad aumentaron, las promesas 100 % sanidad básica y agua, quedaron guindando con escándalos en las adjudicaciones de los microproyectos. La deuda se desbordó sin ver obras tangibles.
Varela decidió al inicio de su Gobierno cogobernar con un sector exclusivo del PRD, entre los cuales estaban varios que lo apoyaron tras bambalinas en las elecciones. Les dieron direcciones, embajadas, agregadurías, incluso la CSS que tanto se critica, estuvo controlada por el PRD, contrario a lo que muchos piensan. Pero sus cálculos le fallaron, mientras se entretenía en su vendetta personal con Martinelli, ni cuenta se dio cuando perdió la gobernabilidad de su Gobierno y del país. Muchos cargos con periodos vencidos no fueron llenados, por su afán de negociar política con puestos.
Que hubo sectores beneficiados, los hubo. Buenos proyectos habitacionales en Veraguas y Colón, pero la deuda adquirida no se ve en la creación de plazas de trabajo. A pesar de tener casi 100 mil millones en presupuestos, nunca se sintieron. Ahora con el proceso de transición van saliendo las verdades económicas, ocultas y maquilladas por un Ministerio que, al final, su mayor logro fue acabar con el Grupo Waked. Porque, a pesar de arrodillar al país ante el GAFI y OCDE, solo lograron humillarnos y dejarnos sin dignidad.
Ahora, le Toca al ‘Buen Gobierno' poner en práctica su plan de Gobierno. Me decía un expresidente que cuando el PRD sale deja las arcas llenas, porque siempre ponen a ministros de Economía ahorradores, que poco invierten para el desarrollo del país. Lo cierto es que lo que haga, por mínimo que sea, será más de lo que se dejó de hacer en estos cinco años de Gobierno de Varela. Con solo nombrar en su primera semana todos los cargos dejados pendientes, por incapacidad, necedad o ingobernabilidad, les dará la marca de un Ejecutivo que vienen a ejecutar y no seguir con la ola de lentitud en sus designaciones.
Laurentino Cortizo tendrá todo para no tener margen de error. Una mayoría absurdamente cómoda, que, igualmente, si no se maneja coherentemente, puede permitir abusos. Tiene una Asamblea para pasar leyes de interés social y de rescate al sector agropecuario sin problemas y sobre todo tiene la oportunidad de oro de acabar con el ‘lawfare' y la persecución política, por medio de la justicia, con no inmiscuirse en los temas de los otros órganos del Estado. Ojalá Nito entienda siempre que ganó, por poquito, que hay un 67 % que no votó por su nómina, pero que hay un país que quiere volver a tener esperanza de que las cosas se pueden hacer bien y en beneficio de todos.
Así veo las cosas y así las cuento.
ABOGADO