• 31/01/2011 01:00

Un fuego sin precedentes

V ivimos momentos en que la actitud policíaca, está tomando ribetes de atrocidad que creímos superados al caer la dictadura. Pareciera q...

V ivimos momentos en que la actitud policíaca, está tomando ribetes de atrocidad que creímos superados al caer la dictadura. Pareciera que en las intimidades del ‘germandato’, subsisten actitudes perversas que se deben investigar hasta las últimas consecuencias. Así lo anunció el Presidente y lo haga cumplir, para no pensar mal de las altas esferas gubernamentales. ¿Acaso para que califique en los penales se requieren las actitudes criminales demostradas?

En otras oportunidades los reclusos han recurrido a quemar dentro de los penales, sin embargo preguntamos: ¿fue obra de los reclusos, este hecho?, aquí urge una investigación y llegar al fondo de los acontecimientos y determinar por quien fue provocado. Si fueron los reclusos, esto no da derecho a que se hayan ensañado con ellos. Aún aceptándolo como un hecho cierto, lo ocurrido pudo ser producto de la desesperación, y no es aceptable tanta criminalidad.

Urge llegar inclusive hasta el uso del polígrafo y extraer la verdad y castigar a los responsables de este hecho tan abominable. Vivimos en un mundo tan perverso en el que muchos son los grupos capaces de cualquier cosa con tal de lograr propósitos preconcebidos. No defiendo, ni ataco, pero hay que investigar y solo investigar, para llegar al final sobre este hecho que reviste caracteres de infamia despiadada. Ya no vivimos los siglos en que se procedía con naturalidad a quemar seres humanos, como ocurrió con la célebre Juana de Arco.

Si se confirma la culpabilidad de los uniformados que sean sentenciados y encarcelados, que no sean protegidos por un sistema que olvida pronto todo lo hecho. No estoy diciendo que se les atropelle, lo que digo es que no se les trate como internos escolares –esto para todos– que reclaman toda clase de prebendas.

Son muchos los grupos que podrían estar aupando estas situaciones, haciendo banderas políticas que no tiene razón de ser.

Las muertes ocurridas aún en delincuentes sobre los cuales pesara alguna muerte, no se justifica. Es verdad, muchos de esos jóvenes, han cometido toda clase de tropelías, pero ¿quienes son los culpables?: veinte años de dictadura integrada por delincuentes y traficantes, una mano negra de civiles a los que se les veía saqueando las arcas públicas, en donde se veía armar a las fuerzas de defensas cuyos jerarcas hacían derroche de corrupción a manos llenas como cosa normal, de gobiernos posteriores muy poco importa y desacertados porque no han hecho nada por la resocialización de una juventud que se está perdiendo a pasos agigantados. En la campaña política hice llegar un proyecto de resocialización, que incluye muchos aspectos: Penales con pabellones para estudio y capacitación. El proyecto incluía fórmulas de ingresos y la distribución de estos. Este proyecto, como todo lo no generado por los cercanos al gobierno, cayó en el olvido, no pretendo decir, que mis proyectos son una panacea, pero sí que sería un primer paso para que los verdaderamente entendidos lo perfeccionen y lo realicen. Se debe actuar con premura. Así son las cosas.

*EMPRESARIO

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