• 22/12/2008 01:00

La construcción del futuro

Contemplar las metas alcanzadas edifica y crea un sentimiento de logro, pero, a largo plazo, únicamente sirve para cotejar el camino and...

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Contemplar las metas alcanzadas edifica y crea un sentimiento de logro, pero, a largo plazo, únicamente sirve para cotejar el camino andado. Cada nueva semana presenta la oportunidad de construir el futuro. Los retos siempre serán hoy. Pensaba sobre el año que está por culminar y me llevó al entendimiento de que los retos con los cuales vivimos hoy, valen como plataforma para edificar un mejor futuro.

Los proyectos que están en marcha por todo el país — la construcción de hospitales, edificios y rascacielos, centros comerciales, carreteras y demás — mostrarán este periodo para la historia como uno de los de mayor crecimiento y avance del país en términos de infraestructura.

Sobre la filosofía que sostiene el programa de la Red de Oportunidades ya habíamos escrito que: “Si cada familia pobre que es beneficiaria [...] mantiene a sus hijos en la escuela y con sus revisiones médicas por 12 años, tendremos — seguramente — una generación de panameños de las capas más necesitadas, alcanzando y graduándose por primera vez del colegio secundario, con los controles de salud necesarios y, ante todo, con reales posibilidades de continuar sus estudios superiores y acceder a nuevas oportunidades de mejoramiento y de cambio social”.

Pero lo que quería puntualizar como tema de reflexión es lo que hace falta para que el escenario de un mejor futuro se disponga creativamente. Las dificultades que venimos afrontando con el tema de la inseguridad cada día es más personal que compartida ante la imposibilidad de las autoridades. Ya no se está seguro ni tranquilo en muchas áreas del país.

Más que procurar una mejor respuesta ofensiva de las autoridades frente a las embestidas del hampa; más que una fuerza policial mejor equipada; más que un mejor aparato de inteligencia policiva; más que todos estos programas juntos, los cuales considero son necesarios, hace falta invertir en un proceso de educación social comunitario que nos aleje del camino que llevamos de destrucción ciudadana.

Los problemas que provoca el narcotráfico evidentemente inciden en el clima reinante. Pero también, en las últimas décadas se ha acondicionado a la población a medir el éxito personal desde parámetros artificiales establecidos por las grandes industrias de la imagen y la publicidad. Eso ha llevado al individuo a perder conciencia sobre los aspectos sociales más significativos de la vida en sociedad, para, a como dé lugar, colocar su individualidad por encima del resto de la población.

“A como dé lugar” en el quid del asunto y los hechos de violencia que experimentamos (atracos, hurtos, asesinatos, etc.) son los resultados de esa falta de conciencia. Todos quieren más y mejor: ricos, pobres y clase media.

El reto es atender el problema con un sentido de urgencia y debe involucrarnos a todos. No servirá de nada un país moderno, si la conducta de los que la habitan es de miseria y barbarie.

Tenemos que trabajar diligentemente en la reconstrucción de los esquemas culturales y sociales que permitan una mejor vida en sociedad.

Mientras avanzamos en las mejoras infraestructurales, comencemos a atender seriamente la quebrantada conducta humana con estímulos que realmente sean de valor para la construcción de una mejor sociedad.

-El autor es comunicador social.ernestoholder@gmail.com

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