• 21/10/2016 02:01

Hay que blindar al Tribunal Electoral

La escogencia del nuevo magistrado o magistrada le compete, solo, a los diputados de la Asamblea Nacional

El Tribunal Electoral, que se reorganizó luego de la invasión de 1989, ha cumplido con su cometido, pero, debo admitir que se ha ido relajando con el paso del tiempo y eso es peligroso. Se requiere blindarlo con la próxima escogencia de la persona que reemplazará al magistrado Erasmo Pinilla. Por aquello de la oportunidad que debe tener una mujer, los diputados de la Asamblea Nacional, deberán honrar eso que tanto se pregona de paridad. En este caso sería otorgarle el 33 por ciento a la participación femenina dado que los otros dos cargos lo ocupan varones. Ahora bien, el asunto no es ubicar a cualquiera en esa posición. Tiene que ser una dama comprometida con la democracia, con el respeto a las leyes, con la verdadera independencia que se le ha exigido a ese organismo vital, para la vida institucional del país.

Hay varias aspirando a ese cargo y la pregunta que dejo, para que sea respondida por la persona lectora es, ¿quién de las seis damas, a saber, Ceila Peñalba, Ingrid Murgas Torraza, Cristina Torres, Yara Campos, Karla Ruiz o Sharon Sinclaire debe ser escogida por los honorables diputados?

El edificio, que hoy les da cobijo a cientos de funcionarios electorales, está levantado por enormes columnas de concreto. La fuerza y firmeza no están en esas torres de cemento sino en la transparencia, independencia y verticalidad de quienes son los responsables de decisiones de mucha trascendencia. Recordemos el comportamiento de los magistrados en las elecciones de 1984 y 1989. Quienes dirigían los destinos de esa corporación no tuvieron el coraje de declarar ganador a quien el pueblo eligió; dejaron que sus brazos fueran torcidos, para cumplir los caprichos de quienes mandaban... los militares.

Sin duda alguna la campaña mediática en contra de los nombramientos que ha hecho el magistrado Erasmo Pinilla, ha minado parte de la credibilidad de ese organismo electoral. Se dice que el ungido, por quien maneja el Gobierno, es Alfredo Juncá, persona a quien conozco. No le voy a regatear sus méritos, pero, coincido con la diputada Ana Matilde Gómez en que se debe escoger a una dama, para que reemplace a Erasmo Pinilla. Además. Juncá no conoce las interioridades de esa dependencia, mientras que entre las candidatas hay varias que han ocupado posiciones cimeras en el Tribunal Electoral, como Ceila Peñalba, Yara Campos, Ingrid Murgas Torraza y Sharon Sinclaire.

En el segmento El Polígrafo del diario La Estrella de Panamá, el ex magistrado del Tribunal Electoral Guillermo Márquez Amado, destacó que ‘Alfredo Juncá no sería bueno. Sería establecer una especie de monopolio de determinado grupo político sobre el TE. Él no tiene ni la experiencia. Voy a ponerlo de esta manera, él es peso liviano con respecto al peso pesado de los magistrados que ya están en el TE. Por lo que yo he podido establecer, es un ungido, y al proponerme investigar, como lo hice, de sus antecedentes, he llegado a la conclusión de que no sería para nada sano, de llegar al cargo. En primer lugar, porque no está tan familiarizado con el tema electoral como es de desear. En segundo, dudo mucho que tenga independencia de criterio en razón a los antecedentes que conozco. Si hubiera algo que me hiciera desistir de esa convicción, naturalmente que lo admitiría. Es miembro del partido Panameñista y recientemente renunció; también era funcionario de la Asamblea, de donde también renunció para postularse'.

La escogencia del nuevo magistrado o magistrada le compete, solo, a los diputados de la Asamblea Nacional. Si la línea viene del Ejecutivo y el Legislativo obedece, flaco favor le estará haciendo a la independencia que debe existir entre los tres órganos del Estado. En una verdadera democracia los pesos y contrapesos serán siempre necesarios.

*EX SECRETARIO DE PRENSA, PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA.

Lo Nuevo
comments powered by Disqus