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- 19/03/2011 01:00
Japón y Panamá
En Japón después de Hiroshima y Nagasaki, 1945, se acuñó la voz hibakusha como persona bombardeada, gente víctima de la bomba atómica. Ahora Japón sufrió dos cataclismos naturales por terremotos y tsunami, a los cuales se agregan los accidentes artificiales de seis plantas de producir electricidad en Fukushima.
Tales tragedias han despertado el fantasma del terror por los altos niveles de radioactividad sobre grandes poblaciones obligadas a salir de sus hogares. Ya existen miles de nuevos hibakusha, por eso las noticias presentan gente midiéndose los rayos alfa, betas y gamas con aparatos géiser.
Renacen las polémicas por los usos militares o civiles y el monopolio o la proliferación del Club Atómico compuesto por EE.UU. 1945, Rusia 1949, Inglaterra 1952, Francia 1960, China 1964. Einstein fue el primero en manifestar que la energía atómica no se debía usar jamás con fines bélicos. La danza del átomo dominado ha pasado por conferencias, protestas, planes políticos, experimentos, usos clínicos, agrícolas, plantas eléctricas, y los halcones de la guerra le han perfeccionado como bomba de hidrógeno en 1952, TSar de 50 megatones en Rusia 1961, torpedos de neutrón que mata, pero deja los edificios intactos.
Todo superando la imaginación del Rayo Verde, láser novelado por Julio Verne. La película de Jane Fonda Síndrome en China y las novelas El quinto jinete de Lapierre y Collins, así se desarrolló un temario termonuclear inmenso en todo el mundo. Leyes como la McMahon EE.UU. del 1 agosto 1946, y utopías como crear Un gobierno mundial. Espías atómicos, Klaus Fuchs, Allan Nunn May, David Greenglass, Harry Gold, y los esposos Rosenberg condenados a pena de muerte.
La tecnología ha avanzado a pasos increíbles y a cada instante hoy nacen y mueren átomos de antimaterias naturales o nuevas artificialmente. En 1995 Walter Oelert y Mario Macrise anunciaron la creación de nueve átomos de antihidrógeno, y Fermilab confirmó 100 más. Después la Universidad de Munich creó materia y antimateria con helio antiprotónico 3. Sobrevivió 15 millonésimas de segundo, nanosegundos, dice Alvin Toffler en su libro La revolución de la riqueza. Y el 14 de diciembre de 2009 científicos de NASA con telescopios espaciales descubrieron rayos naturales de antimateria encima de tormentas eléctricas, junto a relámpagos terrestres. La Tabla periódica de los elementos ha envejecido.
Ni Japón, ni Panamá son países nuclearizados, pero ambos, al igual que muchos países del mundo actual, sí tenemos que ver con asuntos atómicos, nucleares. Así en el caso de Panamá, desde un inicio la Ley McMahon incorporó al Canal de Panamá como jurisdicción bajo el entonces monopolio norteamericano. Nuestro Narciso Garay Díaz en su Novísima compañía del Canal acertó el cambio de status militar, mercantil, civil de las leyes canaleras, empero no analizó el férreo esqueleto reglamentario atómico.
En nuestro devenir el rector Bernardo Lombardo y el catedrático César Quintero Correa asistieron a sendas Asambleas de la ONU y promovieron los usos civiles de la energía atómica. Véase La Estrella de Panamá, 25 de diciembre de 1963. Y la Ley 19 de 1962, que es el Convenio bilateral Panameño—Norteamericano en cuanto a los usos civiles de la energía atómica. La desnuclearización ha sido respaldada también al firmarse el Tratado de Tlatelolco, Méjico 14 de febrero de 1967, tal cual lo detalla en su tesis Consular y Diplomática la Licenciada Panamá Guardia de Grajales.
Por ello, Panamá ha usado, por ejemplo, radioisótopos en el control de la mosca del Mediterráneo, gusano barrenador, con la planta Coopeg ubicada en Pacora, y se peina el territorio soltando por avión las moscas estériles cada cierto tiempo. Hoy, las vacas tienen piel sana, limpia y la mosca casi no existe.
Recordemos que en nuestros hospitales panameños se ha usado rayos X y elementos quimioterapias hasta el grado de que la máquina defectuosa tuvo escapes, hubo pacientes sobre irradiados y un gran escándalo con esas muertes por la negligencia en el uso del material radioactivo. Igualmente la Asamblea Nacional de Legislación trató de aprobar el Proyecto de Ley 38, referente al paso de los barcos con residuos atómicos por el Canal de Panamá, rumbo a Japón precisamente a alimentar esas plantas, ahora en colapso como las seis de Fukushima.
Estimado lector, cuando instalamos dínamos a la llanta de las bicicletas nosotros mismos producimos luz, electricidad, de parecida forma nuestra central hidroeléctrica Ascanio Villalaz, con su espejo de 38000 hectáreas de agua, produce electricidad, porque por sus turbinas pasa el agua haciendo las veces de la rueda de la bicicleta y las turbinas nos producen luz.
Japón no tiene carbón ni petróleo, ni átomos propios sus 55 centrales atómico—eléctricas les han dado electricidad barata, rápida, pero ante el terremoto, los breques, parecidos a los de las cajillas de fusibles que tenemos en la parte de afuera de nuestras casas, se dispararon automáticamente, y se fueron recalentando ante la deficiencia de los radiadores de refrigeración (coolan), y se reventaron, produciendo los graves escapes radioactivos. Fusión es unir varios núcleos de átomos; fisión es dividirlos, ambos procesos dan energías inconmensurables. Así, en pocas palabras, se explica Japón hoy.
*ABOGADO.