• 04/10/2026 00:00

Lo que encuentra la inteligencia artificial

Abrimos un programa o página de inteligencia artificial (IA). Formulamos una pregunta sobre cómo tomar una medicina. Nos llega una respuesta amplia y detallada. Pedimos las fuentes. Nos ofrece en seguida varios enlaces.

Lo que encuentra la IA es lo que ya existe en el inmenso mundo de Internet. Los programas rastrean, a una velocidad inimaginable, informaciones accesibles, las elaboran, y las ofrecen a quienes buscamos una respuesta.

Existe la posibilidad de que algunos programas de IA no solo ofrezcan respuestas a partir de lo que ya existe online, sino que “creen” datos o informaciones nuevas. Entonces surge la duda sobre la validez y el aval que puedan tener este tipo de respuestas creativas.

Cuando la IA trabaja sobre materiales ya existentes, podemos formular, entre otras, varias preguntas. La primera: ¿qué calidad y validez puede tener lo que la IA encuentra por ahí? Pensemos, por ejemplo, en las respuestas que se basan en lo encontrado en Wikipedia: quien conoce esa gran enciclopedia libre sabe que hay muchos contenidos poco fiables, algunos incluso manipulados con cierta malicia. Pensemos también en el número enorme de falsedades y manipulaciones (las famosas fake news) que giran y se repiten una y otra vez por todas partes.

La segunda pregunta es más compleja: lo que encuentra la IA, ¿está actualizado? Un ejemplo ha sido ya señalado por muchas personas: cuando en la segunda mitad de 2025, y todavía durante algunos meses de 2026, se preguntaba a CHATGPT quién era el Papa de la Iglesia católica, respondía con seguridad que era el Papa Francisco... Ese programa de IA no era capaz de estar al día en un tema tan obvio como el nombre del Papa actual.

Además, existe mucha información que no es accesible a la IA ni a los diferentes navegadores. Por más que se repita una y otra vez que vivimos en una sociedad de transparencia en la que todo se sabe, lo cierto es que hay una cantidad enorme de hechos y de datos que están ocultos o fuera del alcance de Internet.

Se podrían formular otras preguntas, pero conviene tener siempre presente que la inmensa mayoría de las respuestas que elabora la IA para los usuarios se construye sobre informaciones que están ahí, disponibles en el universo de lo digitalizado que se ofrece en la red mundial de Internet.

Cada nuevo descubrimiento técnico entra en la vida de los seres humanos, modifica sus modos de ver, pensar y vivir, como tantas veces ha sido señalado. La IA también influye y “cambia” nuestro mundo, y lo hace, conviene recordarlo, desde lo que millones de seres humanos han puesto a disposición de otros a través de Internet, para bien (o para mal) de quienes luego usen las informaciones disponibles y organizadas por los programas de IA.

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