- 30/06/2019 02:00
Lloviendo sobre el mar
Cada gota de lluvia que cae sobre la inmensidad del mar, como flujo de un instante, tiene mucho de la irracionalidad y de las contradicciones de la historia humana, pues cada una de esas gotas cae al azar, por accidente de la naturaleza, en un proceso aparentemente sin dirección, que instantáneamente afecta su realidad al convertirla en mucho más que una solitaria gota de lluvia caída desde esa otra inmensidad celestial.
Las acciones humanas, de millones y millones de seres, también protagonizan esa irracionalidad y contradicciones de la historia, a pesar de que provienen de personas racionales, con vidas personales muy diversas que buscan el sentido de lo que les ocurre diariamente, pero con una racionalidad basada en sus pasiones, intereses y la casualidad del momento.
¿Eso hará que las acciones humanas se diluyan al instante en la historia universal, cual gotas de lluvia que caen sobre el mar?
Cada vida humana se forma de instantes únicos y arquetípicos que todo humano vive a su manera, lo que nos da nuestra personalidad individual, primera manifestación de nuestra consciencia, además dándonos esa sensación de soledad, tanto más en la compañía colectiva de otros seres iguales a nosotros. Por eso nuestra vida personal, al ser la suma de muchos instantes, a pesar de multiplicarse en tantas otras vidas, niega al pretendido absoluto de la historia, porque pertenece a otro plano en el tiempo, paradójica y contradictoriamente a su dimensión espiritual y eterna.
Frente a este hecho, la racionalidad antedicha de pasiones, intereses y la casualidad del momento para explicar la prodigiosa realidad del ‘presente encendido y el pasado muerto' (al decir del insigne Gregorio Marañón) cuando en el futuro se trate de escribir, por ejemplo, la historia reciente de Panamá, los historiadores deberán combinar esa racionalidad con enfoques desde ese otro plano espiritual, ya sean de orden ético, moral, ideológico, estético, psíquico, etcétera, para no convertir la historia en un refugio de la irracionalidad.
Ya han salido en los medios varias críticas o evaluaciones de esa historia reciente del quinquenio de la Administración Varela (2014-2019), enfatizando su manera cautelosa, serena, deliberada y discreta de proceder, reduciéndola meramente a un cambio de estilo, o exponiendo el punto de vista partidista de sus autores.
Pero la Ciudad del Saber acaba de publicar el libro ‘Panamá Moderno: de territorio ocupado a centro de las Américas', escrito por Michael Conniff y Gene Bigler (académicos estadounidenses), obra que cubre las administraciones panameñas desde Endara hasta Varela, con planteamientos muy interesantes.
El hechizo del Canal y su zona, su traspaso a manos panameñas el último mediodía de 1999 ha sido el fantasma ancestral de los panameños, que desde 1903 ha alimentado nuestra alma embrionaria y nuestro espíritu gregario y social, por no decir nuestras pasiones e intereses, afectando cada momento histórico de los últimos 116 años, como gotas de lluvia que caen sobre el mar.
Esta imagen paradójica, diluyendo instantes sobre la inmensidad vivida por millones de seres para explicar su historia, envuelve la contradicción de que cada época, cada individuo nos diferencia y nos individualiza, condenándonos a una perpetua soledad.
EXDIPLOMÁTICO