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- 08/08/2015 02:01
Preguntas indeseables a La Merced
Información pública y notoria divulgada mediante infografía y un video multimedia, un medio impreso, ofrecen datos importantes sobre los valores de la Iglesia de La Merced, cuyas intervenciones vienen siendo lideradas por el Comité de Amigos de las Iglesias del Casco Antiguo (CAICA), conformado por ciudadanos, miembros de la iglesia, profesionales y presidida por un empresario de alta influencia ante las autoridades administrativas de Gobierno y del Obispado.
La iglesia, cuya fachada pudiera ser clasificada de estilo manierista característico del siglo XVII, fue traída —piedra por piedra— desde el sitio de primera fundación de la Ciudad de Panamá, tiene valores excepcionales que han sido destruidos por intervenciones recientes bien por vandalismo sobre esculturas modernas, como de forma intencional, con la colocación reciente y polémica de un reloj moderno sobre la fachada. El edificio de mampostería —según investigación— ya se documenta avanzado y concluido para el año de 1733. La propiedad del lote del terreno fue traspasado a la Iglesia mediante resolución de ANATI de julio de 2013. Recordemos que los bienes de la iglesia fueron expropiados a la orden de Los Mercedarios en el año de 1861, cuando fueron expulsados del país, junto con otras órdenes religiosas, pero este es otro tema.
El templo de Nuestra Señora de la Merced fue declarado monumento histórico nacional mediante el Decreto 672 del 26 de noviembre de 1956. También forman parte del complejo monumental, dos estructuras separadas de la iglesia: la capilla de la Virgen y el Mausoleo. La iglesia de La Merced está protegida bajo la más estricta categoría de conservación patrimonial y por ello, sujeta a los criterios primarios de intervención; es decir la intervención es estricta y cuidadosa y vigilada por el INAC. En otras palabras, la Ley protege la intervención del edificio y su ser evaluados y supervisados por especialistas bajo la institucionalidad es responsable para dar continuidad a sus valores únicos; en este caso la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico del INAC.
CAICA divulgó algunos detalles de valor del edificio que hacen de éste inmueble uno de particularidad extrema. Además de ser probablemente el único edificio que tiene una fachada completa traída del sitio de Panamá Viejo, conserva un artesonado o techo de madera original y que no fue dañado por los sucesivos fuegos que azotaron a la ciudad durante los siglos XVIII y XIX. La fachada de piedra, el techo y sus columnas de madera de níspero son únicos y excepcionales en todo el Casco Viejo, de valor excepcional y de estricta conservación.
Es pública y notoria, desde hace meses, la noticia de que dos de las columnas de níspero fueron retiradas —sin saber dónde están— para ser reemplazadas por vigas de acero. La justificación del reemplazo de éstas ha sido la construcción o reconstrucción de un coro que en algún momento tuvo la iglesia. Hoy día las columnas no están y en su reemplazo están las vigas de acero que resultan discordantes. La integridad del conjunto del techo y columnas de la Iglesia de La Merced ha sido destruida por gestión de CAICA.
Especialistas coinciden en que la restauración o construcción del coro debió apegarse al diseño original del edificio que consideraba como elemento restrictivo el techo y sus columnas. De haber existido una vez el coro, éste se sostenía con otras estructuras y no las de acero que hoy se colocaron. El nuevo coro parece ser de otra escala y llevó a la destrucción de la integridad del techo y de los elementos que lo sostienen. La intervención arquitectónica, además de destruir, produce un falso histórico. Acá tenemos dos elementos o delitos contra el patrimonio, acto tipificado en la Ley. Los valores únicos de la Iglesia de la Merced han sido destruidos por mala praxis, falta de supervisión, capricho, ignorancia o una combinación de todas.
Ahora las preguntas indeseables:
¿Cuál autoridad responsable de la administración patrimonial aprobó la destrucción de la estructura original y única del techo de madera centenario? ¿Mediante cuál acto administrativo se aprobó el proyecto para destruir lo elementos únicos del interior de la iglesia? ¿Quién, en la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico del INAC, supervisó la obra? ¿Dónde están los informes que reportan y autorizan esta acción? ¿Cuáles son las atribuciones de CAICA para decidir sobre la integridad de un edificio de primer orden protegido por Ley y parte del Conjunto Monumental? ¿Quién es el arquitecto responsable de la obra que no consideró la condición de primer orden y decidir sobre la destrucción de la integridad del techo y columnas? ¿Dónde están las columnas y las bases de piedra que sostenían las columnas de níspero original? Finalmente, ¿a quiénes da cuenta CAICA de las intervenciones que promueven en las iglesias del Casco Viejo y que son Patrimonio Histórico de la Nación?
Urge que los ciudadanos —a los cuales el Estado debe garantizar la conservación patrimonial— nos den respuesta sobre lo actuado, aplicar la Ley, detener si amerita la intervención de La Merced y evaluar el carácter reversible o no del daño causado al Patrimonio Histórico de la Nación.
HUBERT HUMPHREY FELLOW.