En Cúcuta, principal paso fronterizo entre Colombia y Venezuela, la tensión por el despliegue militar de Estados Unidos en aguas del mar Caribe parece...
- 31/05/2019 02:03
De barrendero a ministro
En la pasada administración, jóvenes del Partido Popular fuimos conocidos por nuestra labor opositora yendo a instituciones para ‘barrer la corrupción' como una forma de protesta. También presentábamos denuncias y demandas respectivas, destacándose la inconstitucionalidad de la llamada ‘Ley Blindaje', la cual era un manto de protección claramente violatorio a la Constitución Política y por ende algo democráticamente inaceptable. En ese momento fuimos conocidos como ‘los barrenderos'.
Después el Partido Popular fue escogido por el pueblo panameño para administrar, junto al Partido Panameñista, la cosa pública. Pasamos de la protesta a la propuesta y, aunque fuimos criticados duramente por ‘dejar de barrer', esto es algo de lo que no nos vamos a sentir apenados, porque es gobernando en donde se hace una gestión honesta, aunque esto no sea entendido por todos, donde se destituyen a funcionarios corruptos y desde donde no ensuciando también limpiamos. Es decir, no queríamos ser recordados como personas que pasaron toda la vida protestando. La protesta es legítima, pero además decidimos trabajar políticas públicas encaminadas a dejar un mejor país.
En lo personal, empecé como subdirector del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) y terminé como ministro de Gobierno, pasando antes como viceministro de la entonces titular de Gobierno, María Luisa Romero, una especialista en materia de derechos humanos y asuntos penitenciarios. En ese momento, dijeron, pasé de barrendero a carcelero, lo cual me llena de satisfacción, porque pude continuar y fortalecer una profunda reforma penitenciaria reforzada en esta administración, como el aumento de los programas de resocialización y el número de participación, construcción y mejoras de centros penitenciarios, la carrera penitenciaria, presentación de leyes, firmas de convenios y, sobre todo, el impacto a la sociedad en temas de seguridad, educación y ambiente, con reforestaciones, limpiezas de playas, mantenimientos de escuelas, reparación sillas, entre otros, con la participación de privados de libertad.
El Ministerio de Gobierno no solo es cárceles, así que el mote de carcelero creo que se queda corto, pues son muchos los aportes al país que se dan desde el Mingob. Uno de ellos es el proceso para otorgar la condición de refugiado, reconociendo la importancia de la figura para quien necesita protección internacional. Hemos luchado en cambiar un sistema desfasado, arcaico y que politizaba la justicia administrativa, como lo era el de las corregidurías, implementando la Ley de Justicia Comunitaria de Paz, empoderando al ciudadano y dando mayores facultades al juez de paz para resolver los conflictos comunitarios y lograr una convivencia pacífica.
También se dio la implementación del Plan de Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas, con la finalidad de hacer cambios positivos para tener un país incluyente, con justicia social y con igualdad de oportunidades, donde se han creado diversos programas y proyectos en los territorios indígenas en educación, salud, obras públicas y vivienda.
Además, hemos trabajado en la rehabilitación de gobernaciones en las provincias de Los Santos, Coclé y Bocas del Toro y fortalecido el rol de los gobernadores para atender proactivamente situaciones con repercusión directa o indirecta dentro de la gestión pública.
En Correos y Telégrafos (Cotel), mejoramos infraestructuras en Chiriquí y Veraguas; y creamos el Centro de Despacho Postal en Herrera, proponiendo un nuevo marco jurídico para la reestructuración y modernización de servicios postales, todo esto como parte del plan de modernización para ofrecer un mejor servicio a los usuarios.
No puedo cerrar sin mencionar los avances de nuestras fuerzas de prevención, rescate y asistencia de emergencias. Se le ha dado un aporte histórico al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), no solo al brindarles apoyo económico y administrativo como nunca antes, sino también con la presentación de una ley que crea la carrera de protección civil, dándoles estabilidad laboral a nuestros héroes de la Fuerza Naranja.
Además, hemos puesto a Panamá una vez más al servicio del mundo con el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria, el primero en América y el quinto del mundo, encargado de la recepción y transporte de insumos en casos de emergencias nacionales y regionales. También, presidiendo los patronatos de SUME 911 y el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, les hemos brindado los recursos necesarios para optimizar su labor, siempre con el objetivo de que el pueblo panameño se pueda sentir seguro ante una situación de emergencia.
Tenemos estos y muchos otros buenos proyectos a los que esperamos se les dé continuidad como política de Estado y no de una administración de Gobierno.
Ha sido un honor servir a mi país.
Necesitamos más gente que asuma el rol de administrador de la cosa pública, personas honradas que amen a su país, que, sin importar lo que digan, asumiendo la crítica, pasen de barrenderos a carceleros, porque tampoco es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
MINISTRO DE GOBIERNO.