El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
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Agrega La Estrella en Google ↗️Esta semana ha sido de mucho movimiento, por decir lo menos; vimos una fuerte actividad política en nuestro entorno local y también muy cerca de nosotros.
Empezando por donde terminamos la pasada, la rectora no querida (excepto por quienes ha nombrado) finalmente se dio cuenta que lo mejor que podía hacer era no competir con el Tutankamón que tenía la de la capital. Lo importante ahora es que se sigan con las investigaciones y auditorías, para no dejar espacio para dudas y conflictos de índole familiar o personales.
El pasado domingo vimos a una selección de fútbol que se paró bastante bien en un inicio, pero se fue “disminuyendo” a medida que pasó el tiempo. Y al final tuvimos que pagar la cuenta en la caja. Esto quizás hizo que varios pusiéramos los pies sobre la tierra y aunque dura, la realidad es la realidad.
Las apuestas nos dan menos de 5% de posibilidades de ganar nuestro grupo, pero como me decían cuando chiquito: la pelota es redonda y de nuestros jugadores y su director técnico dependerá en gran parte el resultado final. El “pela’o” que ha sido aplaudido y coreado por el mismo club que hizo lo mismo con Garrincha, Jairziño, Didí y Zagallo, en el último juego de preparación jugado en Panamá, demostró lo que vale.
El mismo domingo nuestro vecino del sur, celebró sus elecciones presidenciales. Tal y como había sido previsto, los dos que pasaron a la segunda vuelta fueron uno de extrema derecha y otro de extrema izquierda. Siento que la mayor decepción la protagonizó la que terminó en tercer lugar y la sorpresa el que llegó en cuarto lugar. Las descalificaciones entre los dos ganadores iniciaron casi de inmediato. Es mi opinión que sin importar quien gane, esa bella nación vivirá un período de incertidumbre más serio del que los votantes se imaginan. Voy a dejar mi predicción para más cerca a la fecha de la nueva elección, pero si presiento que, cuando el resultado es tan apretado (menos del 3% separan a los dos que pasaron) habrá un período complicado, por decir lo menos.
Regresando al terruño, los medios de comunicación mostraron una masiva fuga de detenidos en uno de los centros penitenciarios del país, el pasado lunes. Quienes vimos los primeros videos escuchábamos a un par de los verdaderos líderes pandilleros recluidos, dar instrucciones exactamente antes de iniciar la revuelta. A pesar de que varios hemos hablado al respecto, lo sucedido debe quitarle las vendas de los ojos y sacarse los tapones de los oídos no solo de las autoridades, sino a la población en general.
El pandillerismo nos ha estado controlado el país desde hace mucho tiempo y con el auge de las narco mafias que controlan sectores completos de Panamá, surge la preocupación de los ciudadanos. Aquí varios han aplicado la estrategia del avestruz o como decía Schultz de Los héroes de Hogan “no he visto nada, no he escuchado nada”. Como se ha dicho hasta la saciedad, se sabe que preñan contenedores, saben quien los dirige, pero como todos cobran, no pasa nada.
¿Será cierto que quienes se denominaban la bancada del narcotráfico sigue vivita y coleando? ¿Y que solo se han cambiado algunos de los nombres? Quiero pensar que no es así. Nuestro país no puede caer en esa trampa, ni siquiera por los posibles millones que se pondrían a circular. ¿Cuánto vale nuestra dignidad y la vida de nuestros hijos y nietos?
Y, para terminar, hoy se celebran elecciones en el bello Perú. Un país que ha tenido más gobernantes que ningún otro en el mundo en los últimos 5 o 10 años. Las opciones nuevamente son los dos extremos. Y vuelve el péndulo que no ayuda a nadie. Miren lo que sucede en los vecinos Chile y Bolivia. Una apuesta interesante sería quien le perdona la pena carcelaria más rápidamente a su respectivo “copartidario”, ¿la hija o el pupilo? A pesar de todo lo que se ha vivido ese país, con el cual tenemos tanta historia común, confiamos en que ese balance ejecutivo/legislativo sea efectivo y podamos ver a este vecino florecer como se lo merece.