Panamá defiende ante China fallo sobre el Canal y la separación de poderes, exigiendo respeto a su soberanía y Constitución ante la OEA
- 14/05/2014 02:00
Que la lección no se olvide...
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Agrega La Estrella en Google ↗️Juiciosas palabras del presidente del Tribunal Electoral en la entrega de credenciales al presidente electo de la Nación. Estamos de acuerdo en que hubo lecciones para todos; pero, si fuéramos fieles a nuestra fama de olvidadizos, pronto podríamos olvidar la experiencia electoral vivida y llegar a futuras contiendas electorales con los mismos vicios que empañaron la campaña recién concluida.
De todas las amonestaciones y las felicitaciones dispensadas por el alto funcionario esa noche, rescato y resalto el anhelo patriótico que resume, desde lo más profundo de su corazón —como así lo sentí— el mensaje de un hombre que ha vivido muchos traqueteos del acontecer ciudadano y de las luchas políticas; y quiere lo mejor para su país. Con sabor de despedida, deja un mensaje sesudo para que lo recojan los actuales y los futuros políticos. Como aquel marinero, viejo lobo de mar, nos dice: ‘Ahí les dejo el mejor consejo que les puedo dejar, producto de una madura reflexión y de una larga experiencia de vida pública: no olviden lo vivido durante estos cinco años’.
Una clarísima lección ha sido el abrumador respaldo del pueblo panameño a favor de los valores éticos y morales que deben moldear y regir la conducta en una campaña electoral. Muchos abrigábamos la esperanza de que el desvergonzado derroche de apoyo gubernamental a la candidatura oficialista no surtiera sus efectos indeseables y dañinos; y, en efecto, el grito ensordecedor de los votos en las urnas, nos confirmó nuestra fe en la dignidad y fino criterio del panameño.
Me siento realmente orgullosa de la fibra moral de mis compatriotas y del sano discernimiento que les permitió distinguir lo bueno de lo malo, lo honroso de lo bochornoso, lo decente de lo indigno. Esa lección ha sido una bofetada, bien merecida, a quienes apostaron a la coima, al despilfarro, a la fanfarronería, a la trampa, a la necesidad del humilde; y a quienes soñaron que aquí todas las conciencias están a la venta y que más vale un billete de un balboa que la firme confianza en la palabra empeñada.
Otra aleccionadora manifestación ha sido el reiterado repudio del ciudadano panameño a la reelección presidencial inmediata. ¿Cuántas veces habrá que reiterarlo? Caso tras caso el panameño la ha rechazado: ni directa ni camuflada. Ningún mandatario ha mostrado suficiente mérito ante la ciudadanía para romper ese paradigma; podrá suceder en otros países, y sus razones tendrán para permitírselo a sus gobernantes, pero no aquí. Creemos en la conveniencia de la alternancia en el poder y no porque se hayan construido ‘supuestamente’ más obras físicas ‘en 5 que en 50 años’, merece romper con la tradición política, sobre todo si el período es de cinco años.
Una tercera lección es el trabajo eficiente y equilibrado del Tribunal Electoral. Sin exagerar, tenemos la mejor organización electoral del continente americano. Pudo resistir los embates de sectores que se empeñaron en desacreditarlo y restarle credibilidad sin ninguna justificación honorable, pero se estrellaron con la envidiable confianza que le otorgó el pueblo. Es un organismo competente, reconocido internacionalmente, que debe hacernos sentir orgullosos y debemos siempre respaldar por nuestra democracia. Preguntemos a nuestros mayores cómo se administraban nuestras elecciones algunas décadas atrás y comparemos la joya de institución y sistema que tenemos hoy.
Fueron muchas las enseñanzas del 4 de mayo. No hay espacio para todas, pero no puedo dejar de mencionar el comportamiento ‘cívico, educado, disciplinado, digno’ de votantes que concurrieron en masa a contribuir con su aporte a defender nuestra democracia en peligro. Una lección más que jamás debemos olvidar.
EXDIPUTADA