• 31/07/2015 02:01

El partido de Omar

El poder popular nació de la consulta popular que se hizo en cada comunidad, aldea, regimiento, corregimiento, barrio y en toda la República

Muchos recuerdos respecto de la muerte de Omar Torrijos Herrera han pasado por mi mente, sobre todo ahora, en un aniversario más de su estruendoso y sensible fallecimiento y digo lo primero ‘por el ruido de la explosión' de la nave que escuchó un campesino que lo testimonió por televisión a la colega Diana Arosemena, quien viajó hasta allá a entrevistar a los lugareños.

El día anterior, en ATLAPA, celebrábamos el baile de la prensa y se habían cursado invitaciones a dirigentes, personalidades civiles y militares, representados por la Jefatura de Estado Mayor, léase JEM, al que solo acudió el mayor Domingo Ocalagán, encargado de las Relaciones Públicas de las FF. DD. Particularmente me llamó la atención, pero no comenté el hecho, aunque sí luego comprendí plenamente el motivo de la no concurrencia de los otros invitados, se trataba del accidente de la nave donde iba ‘el viejo'.

Al día siguiente era sábado y medio asueñada hice algunas labores hogareñas y me dispuse a hacer una siesta, sobre todo porque el firmamento se fue oscureciendo, lo que supuse sería una lluvia con langostas, peces y camarones incluidos.

De repente escuché la inconfundible voz de la colega Luz María Noli, quien daba la primicia de la desaparición de la nave y posteriormente fue dando la noticia con más detalles, respecto a lista de tripulantes, condición de la atmósfera, lugar del accidente y las reacciones propias del evento.

Muchos llantos, coronas, tañir de campanas y condolencias se escucharon, se escribieron, se cantaron en torrente de llanto y muy queditos se sintieron los gemidos de aquellos, que en las montañas siguen acordándose con el corazón y el cerebro lo que les llevó hasta su casa el ‘hombre del verde olivo y del habano en la boca'.

Ese que compartió con ellos los lodos del ‘invierno' y el ‘verano', donde no se podía llegar a sus casas o sus trabajos por la porquería de caminos que les impedía comercializar lo que con sudor y lágrimas producían a lo largo y ancho del país. Un hombre que, con la ayuda de panameños comprometidos con Panamá, trabajaba para hacer caminos, centros de salud, escuelas, mejoramiento del agro y la ganadería, acercamiento con los movimientos sindicalistas, obreros, campesinos e intelectuales y las juventudes panameñas que se fueron incorporando al acontecer nacional para empujar la carreta.

Obviamente hubo quienes nunca vieron ni verán lo que logró el pueblo a través del desarrollo social que se experimentó en Panamá. El poder popular nació de la consulta popular que se hizo en cada comunidad, aldea, regimiento, corregimiento, barrio y en toda la República, lo que fue arrojando cifras y nombres de los verdaderos líderes naturales, que fueron electos por las propias comunidades y fueron saliendo los primeros 505 representantes de corregimiento, cuya misión era, entre otras, llevar, más arriba, los ayes y dolores de sus comunidades y, conjuntamente, encontrarles soluciones.

Han pasado muchos años después del 11 de octubre y de la muerte de Omar y se harán peregrinaciones hacia su mausoleo en las áreas revertidas, unas banderitas del PRD, acompañarán a los concurrentes y ni dudar que habrá un orador de fondo que hasta llorará, acordándose del ‘comandante de los pobres' y por supuesto le hará vibrar la fibra más íntima del corazón a algún concurrente, cuando se le aproxime el foco de la cámara fotográfica o de la TV que esté cerca, pero, ¿cuántos de los que forman el PRD pelean y siguen convencidos de que Omar lo que quería era que el verdadero pueblo tuviese una plataforma sólida para romper las cadenas de la ignorancia, la miseria, el pelechismo, el juegavivo, el clientelismo que se observa, donde la dignidad se compra por unos dólares más?

‘No quieren al partido', me espetaba alguien con quien sostuve una conversación semiacalorada y ello me sirvió para reflexionar respecto del comentario; porque quien no pateó calles o zaguanes ni lomas ni montañas, ¡jamás! podrá saber lo que se siente cuando la trocha se convirtió en carretea o el agua de quebrada se pudo sacar de una tubería, cuando se dejó la guaricha por el foco y cuando esas cosas pequeñas se fueron sumando hasta hacer un partido.

Nuestro partido atraviesa por muchos problemas, donde las zancadillas, los atentados, el matraqueo, la traición y el vil metal están a la orden del día, pero pareciera que los que andan por allí, no tienen ningún compromiso ni sentido de pertenecía con el ‘Partido de Omar', como gritaban en Veraguas; porque, claro, es el ‘partido de Omar', de más nadie, y lo que no los favorece, les perjudica y hacen alianzas hasta con el diablo para saciar sus apetitos, que están muy lejos de los beneficios para el pueblo.

Sé que algunos improvisados en el PRD, se preguntarán ¿quién escribe esto? Les sacio su curiosidad. Soy, al igual que muchos panameños de la ciudad y el campo, fundadora del PRD y lo hicimos creyendo en que hay que ayudar a nuestro pueblo, misión que seguimos haciendo, pero lo que está pasando a lo interno del partido en vez de enorgullecernos, nos avergüenza y, sobre todo, cuando se quiere utilizar el nombre de Omar para seguir desdibujando una caricatura de partido mayoritario.

Ante una reunión celebrada en el Palacio Legislativo el 24 de octubre del 74, Omar Torrijos sentenció: ‘Que las juntas comunales sean entidades de solución de viviendas, de solución de producción, entidades de planeamiento de desarrollo y entidades de supervisión'; y la pregunta es ¿eso se ha hecho, se hace o se hará? Creo que no hubiera tanto desmadre en el PRD, si las tareas se hubiesen cumplido después de la muerte de Omar. Lo que ocurre ahora es por haberle dado la espalda al pueblo y a la consulta periódica. Es el resultado de un odio marcado hacia todo lo que se hizo antes, es la ambición y la mediocridad de muchos, quienes no han podido hablar por tener la boca y los bolsillos llenos.

Hoy, en el aniversario de su muerte, se ponen un listón negro para dizque recordar al Hijo de Veraguas, TODO MENOS ESO.

PERIODISTA Y FUNDADORA DEL PRD.

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