• 12/10/2026 00:00

Panamá desde Pekín: retrospectiva del 9 de enero de 1964

La historia del 9 de enero de 1964 cuenta con diversos análisis y posiciones desde Panamá y desde Estados Unidos. En Panamá, la fecha ocupa un lugar en la memoria nacional y en los estudios sobre la soberanía del país en la Zona del Canal. En Estados Unidos, el hecho figura en los estudios sobre la política de la administración Johnson hacia América Latina. En cambio, poco se conoce de la posición china sobre el caso.

En América Latina, aunque existen avances, existe un desconocimiento sobre la política diplomática de la República Popular China (Ruilova, 1978). Para Ruilova (1978) el caso de Panamá era parte de campañas informativas que se gestaron desde China, con difusión en todo el continente. El otro caso fue la condena de la intervención de Estados Unidos en la República Dominicana, en 1965. Sin embargo, la distancia y los mecanismos de seguridad colectiva del sistema interamericano limitaron el respaldo chino al plano propagandístico. (Ruilova, 1978, p. 149).

Para la historiografía diplomática, esta lectura aporta dos datos. El primero: el 9 de enero tuvo eco en Asia y formó parte de los debates de la Guerra Fría fuera del continente americano. El segundo: la prensa china reprodujo la voz de actores panameños, como Chiari y Boyd, como hecho relevante en medio de la Guerra fría. Según Celentano (2022), Pekín convirtió el 9 de enero en una pieza de su política hacia Asia, África y América Latina, así como uno de los ejes de su disputa con Moscú.

Una lectura ausente

La revista Peking Review y las publicaciones de las Ediciones en Lenguas Extranjeras presentan un conjunto de posiciones sobre el 9 de enero de 1964 que merecen un análisis retrospectivo.

El mismo debe incluir, en primer lugar, la Peking Review (n.º 3 y n.º 4 de 1964, n.º 4 de 1965 y n.º 5 de 1966); en segundo lugar, la Revista de la Liberación n.° 3, de Buenos Aires, publicó en el primer trimestre de 1964, con el título “Declaración de Mao-Tse-Tung en relación al conflicto panameño” (Mao, 1964c, p. 6); en tercer lugar, título Statement Expressing the Chinese People’s Firm Support for the Panamanian People’s Just, Patriotic Struggle (T. Mao, 1964b), publicado en 12 de enero de 1964.

Para la prensa china el contexto era clave para entender lo que realmente estaba ocurriendo. El 8 de enero, Lyndon Johnson presentó un programa de paz en el mensaje del Estado de la Unión; al día siguiente, las tropas abrieron fuego en Panamá (Peking Review, 1964a, p. 8).

Según los analistas de Peking Review esta era una prueba contundente de la distancia entre el discurso y la conducta de Washington. Incluso en su sección satírica, reprodujo además frases de políticos estadounidenses sobre el control del canal por Estados Unidos (Peking Review, 1964c, p. 21).

La memoria china del 9 de enero

La prensa china registró la evolución de la crisis en las semanas siguientes. El argumento central lo resume Hua Chung-yu, cuando señala que las reacciones de Corea del Norte, Vietnam del Norte, Indonesia, Japón, Cuba, Uruguay y Costa Rica inclinan la opinión internacional hacia Panamá. (Hua, 1964, pp. 9–10).

La crónica inscribe el 9 de enero en una historia de sesenta años. Según Mao Sun en Peking Review existe hechos vinculantes, desde la revisión del tratado en 1936, que supuso un aumento de la anualidad, hasta las protestas de 1947 contra las bases militares, pasando por la reforma de 1955, que volvió a elevar la anualidad y consagró el principio de igual salario por igual trabajo, hasta las manifestaciones de 1956 y 1959 (Mao, 1964, p. 10).

Pekín no abandonó el tema tras la crisis. En enero de 1965, Peking Review informó sobre el primer aniversario: cinco días de manifestaciones, banderas a media asta, cinco minutos de silencio y un mitin de miles de personas en la plaza de Santa Ana (Peking Review, 1965a, p. 21). En el mismo número se reseñó la sesión del Consejo de Seguridad del 10 de enero de 1964, como prueba de la inacción de las Naciones Unidas (Peking Review, 1965b, p. 13). En 1966, un análisis de Fen Hsi incluyó a Panamá en un balance de las luchas en América Latina (Fen, 1966, p. 16).

Sin embargo, al final de la década del sesenta, la relación entre China y Panamá, cambio su curso. De señalamiento políticos, paso a la interacción diplomática. El 25 de octubre de 1971, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 2758, que reconoció a la República Popular China donde Panamá optó por abstenerse. (Ruilova, 1978, p. 169).

En ese momento, ni respaldó a Washington, ni rompió con Taipéi, con quien mantuvo relaciones hasta 2017. Asimismo, en1975 se inauguró en la Ciudad de Panamá una exposición económica y comercial china, y el ministro de Planificación, Nicolás Ardito Barletta, viajó a Pekín (Ruilova, 1978, pp. 194–196).

En general, existen una amplia bibliografía sobre Panamá en la diplomacia política en China. Una revisión de los ejemplares del Renmin Ribao (Diario del Pueblo), la colección completa de la revista Peking Review y los periódicos soviéticos que registraron los sucesos de enero con perspectivas poco conocidas, permitirían una mirada más amplia a las jornadas de enero del sesenta y cuatro.

*La autora es profesora de la Universidad de Panamá
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