Estados Unidos ha arrendado por un dólar y durante 99 años a Israel el terreno para su nueva embajada en Jerusalén Oeste, pero esa parcela perteneció hasta...
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️Los apasionados fanáticos del fútbol están pasando por un periodo difícil ahora que ha culminado el Mundial de 2026. Los temporales han regresado a sus ocupaciones normales. Fue una época de emociones compartidas sobre el juego, la organización y los jugadores. Yo me quedo con las historias humanas que todos conocimos a lo largo de las cinco semanas, unas más dramáticas que otras.
La extraordinaria historia del futbolista Nico Williams, del equipo español, no se puede desligar de la historia migratoria de su familia. Creo que todos hemos visto o escuchado algo de esta increíble historia, pero sin reflexionar sobre la misma con la profundidad necesaria. El relato cuenta que: “Sus padres, Félix Williams y María Arthuer, abandonaron Ghana en la década de 1990 en busca de seguridad y oportunidades en Europa. Su travesía estuvo marcada por enormes dificultades: cruzaron a pie parte del desierto del Sahara, soportaron condiciones peligrosas y finalmente llegaron al enclave español de Melilla. Tras ser detenidos por las autoridades españolas, se les concedió el asilo y posteriormente se establecieron en España con la ayuda de un sacerdote católico en Bilbao”.
Allí la familia vivía con recursos económicos limitados y ambos padres desempeñaban varios empleos mal remunerados para mantener a sus hijos. Al cabo de un tiempo, Félix se trasladó temporalmente a Londres por motivos laborales, mientras su hijo mayor, Iñaki, ayudaba a cuidar de Nico. Con el esfuerzo de sus padres, Nico se incorporó a la prestigiosa cantera del Athletic Club siguiendo los pasos de Iñaki. Sus habilidades técnicas y su creatividad lo distinguieron rápidamente y en un tiempo prudencial se convirtió en titular habitual del Athletic Club y poco después se ganó un puesto en la selección española, contribuyendo significativamente al éxito del equipo Español en los últimos años.
En las biografías o reseñas publicadas, es fácil leer notas como la siguiente: “Desde la peligrosa travesía por el Sahara hasta el éxito en los escenarios futbolísticos más importantes, la carrera de Nico Williams refleja cómo la determinación, el sacrificio familiar y las oportunidades pueden transformar vidas”. En realidad, es mucho más que como se lee en ese párrafo.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) señala que: “Para mediados de marzo de 2026, se había confirmado la muerte o desaparición de al menos 682 migrantes, lo que convirtió a ese periodo en el inicio de año más mortífero desde que comenzaron a llevarse registros sistemáticos en 2014. Las organizaciones humanitarias estiman que la cifra real es considerablemente mayor, ya que muchos naufragios nunca llegan a documentarse”. Solo imaginen cuantas personas han muerto o desaparecido en el camino migratorio desde el cumpleaños de Nico Williams el 12 de julio de 2002 en Pamplona, España.
La ruta migratoria por el mediterráneo es y ha sido la más peligrosa y mortal en todo el mundo. “La ruta a través del Sahara es utilizada por migrantes que viajan desde África Occidental, Central y Oriental hacia Libia, Túnez, Argelia y Marruecos antes de intentar llegar a Europa”, conforme informa la OIM. El desierto del Sahara fue parte de la ruta de los padres de Nico Williams. “Las estadísticas son mucho menos completas que las del Mediterráneo, ya que las muertes suelen ocurrir en zonas desérticas remotas donde no hay testigos ni registros sistemáticos. La OIM considera que “todas las cifras publicadas son estimaciones mínimas”.
Pero la reflexión que sugiero con los ojos cerrados tiene que ver con las enormes desventajas que, en pleno siglo XXI, con tantas riquezas a nivel global, aún existen y afectan a las clases más vulnerables. En esas travesías en el mediterráneo, o por el desierto, ¿cuántos otros futbolistas de alto nivel la humanidad habrá perdido? ¿Cuántos atletas de otras disciplinas? ¿Cuántos educadores, médicos, investigadores, científicos, filósofos, escritores, artistas, poetas...? ¡Cuántas almas de bien para hacer la paz en esas regiones y alrededor del mundo?
El detalle de la familia de Nico Williams es desgarrador, así como la historia de la familia de Lamine Yamal, también futbolista estrella de seleccionado español, nacido el 13 de julio del año 2007 en Barcelona. La perseverancia y determinación de estas y otras familias que emigran para llevar la vida hacia niveles más prósperos, encuentra resultados en la tenacidad de sus hijos al aprovechar las oportunidades y, ante todo, ser agradecidos con sus padres, como apuntan todos los relatos. Hay historias que nunca sabremos.
Entre los que se atreven a lanzarse al mar, cruzar el Sahara o atravesar la selva del Darién, debe haber unos cuantos que puedan ayudar a cambiar el rumbo que llevamos para construir un mejor futuro para todos.