Uno de los puntos clave mencionados fue la interacción de la APA con otras carteras del Estado para garantizar que los procedimientos se realicen en regla...
- 15/02/2019 01:01
La huella que dejamos tras nuestros pasos
Muchos centros de estudio de Panamá y del mundo cuentan con asociaciones de exalumnos que dedican su recurso más valioso, su tiempo, y también su dinero para el bien de su alma máter. Esta iniciativa se observa tanto en centros de estudios primarios, secundarios como universitarios; aunque es más común en centros de educación media y superior. La iniciativa no distingue entre colegios o universidades privados o públicos, y depende más bien de la buena voluntad de sus graduados; en particular los de una generación específica, quienes deciden organizarse en una fundación sin fines de lucro e iniciar actividades en favor del plantel que une sus intereses. Estas asociaciones identifican las necesidades de su alma máter y enfocan esfuerzos para resolverlas. Lejos de cruzarse de brazos y criticar aquello que el Gobierno no resuelve, en los casos de centros de estudio públicos, los exalumnos organizados de una asociación de graduados encuentran soluciones que traspasan cualquier burocracia típica de una entidad gubernamental, y cambian la vida de su centro escolar.
El Colegio Félix Olivares Contreras (FOC) es un centro de estudios con más de noventa años de servicio a la educación en Chiriquí. En este colegio han convergido generaciones de estudiantes de todos los estratos sociales, y originalmente recibieron preparación en Ciencias, Letras, Comercio, Normal y Vocacional, como modistería, ebanistería, metales, automecánica, agricultura, entre otras. Hace 25 años se fundó por iniciativa de graduados de la generación de 1964, la Fundación de Egresados del Colegio Félix Olivares C. (Fundefoc). A lo largo de la existencia de esta fundación, múltiples generaciones de egresados han unido sus esfuerzos, con el interés de apoyar las obras que benefician a futuras generaciones del plantel. La Fundación organiza eventos y administra donaciones para sus programas de apoyo a estudiantes.
El apoyo de Fundefoc trasciende el perímetro del colegio hoy día, y se extiende también a estudiantes del Instituto Profesional y Técnico de David, así como del Colegio Francisco Morazán y del Colegio Beatriz Miranda de Cabal, en Dolega. El programa se inició con becas escolares a estudiantes con altos índices académicos y bajos recursos económicos, posteriormente se amplió a programas de subsidio escolar para aquellos estudiantes que no cumplen con el índice académico requerido para el programa de becas, pero requieren de apoyo económico para continuar sus estudios.
Continuando con estos esfuerzos en pro del estudiantado chiricano, Fundefoc ha dado inicio al programa de becas universitarias DAR. Durante la cita para inaugurar este programa, el viernes 6 de julio pasado, en David, se entregaron las tres primeras becas universitarias a estudiantes de carreras previamente seleccionadas, con la intención de aportar a la formación de talentos que revertirán en beneficio de la provincia de Chiriquí.
La beca DAR lleva el nombre de la primera presidente de Fundefoc, Débora Arias de Rognoni, cuyas siglas abrevian el maravilloso verbo que ilustra el ejemplo de vida que ella nos dejó. El programa ha sido diseñado por la Fundación con dos propósitos principales: el primero es brindar la oportunidad de recibir estudios superiores para los egresados del programa de becas y subsidios de nivel medio; y el segundo es exhortar a estos talentosos estudiantes para prepararse en carreras que revertirán en beneficios de la provincia de Chiriquí, garantizando así que sus beneficiados encuentren plazas de trabajo, sin la necesidad de trasladarse lejos de sus casas, tras culminar sus estudios.
‘La vida es acción, ¡vívela!' es el lema del Colegio Félix Olivares Contreras. Un grupo de sus egresados hace de este lema un ejemplo a seguir, y los estudiantes del plantel ven sus estudios asegurados con aquel apoyo económico que Fundefoc les brinda. Esta acción debe servir de modelo para egresados de otros colegios de nuestra República, ya que este grupo decidió tomar cartas en el tema educativo desde hace veinticinco años, brindando su apoyo a más de dos mil estudiantes.
El mayor regalo que ofrecen los miembros de Fundefoc a su alma máter está en el tiempo que dedican a estas labores no remuneradas. Su mayor satisfacción es la de ser testigos de los logros de quienes reciben las becas y subsidios que administra la Fundación. Si bien nuestro tiempo no tiene un valor en dinero, ¿cuántos estamos dispuestos a sacrificarlo en beneficio de otros? La pregunta gana mayor peso si la modificamos: ¿cuántos estamos dispuestos a sacrificar nuestro tiempo para ofrecer soluciones que el Estado debería brindar? Los graduados del FOC conocen una respuesta indirecta desde hace más de noventa años: ‘la vida es acción, ¡vívela!'.
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