• 06/01/2015 01:01

Prioridades

"Te llevan al endeudamiento innecesario y hasta problemas profundos financieros"

Una de las tareas más difíciles para un mandatario o bien un ministro de Estado es establecer las prioridades de su agenda de proyectos. Nos pasamos la vida estableciendo prioridades en nuestra vida privada, con tu esposa decidir entre pintar la casa o viajar, al escoger la escuela de los niños con las limitaciones de tu presupuesto personal, cambiar el carro o no, etc. Son temas personales y sin embargo malas decisiones en tus prioridades. Te llevan al endeudamiento innecesario y hasta problemas profundos financieros. Ahora en gobierno, eso que llamamos ‘transición’ es solamente darle a tu relevo una lista de situaciones por resolver para que tengas algún tiempo en determinar el orden de las prioridades para atenderlas.

Lo que a mí me llamó la atención de estos primeros seis meses de gobierno es que todos, a mi parecer, los nuevos funcionarios pusieron como prioridad uno detectar la corrupción de su antecesor y luego fallaron en decidir los temas a atender pendientes. Entonces, lo que hemos vivido es un período de presentaciones ante los medios de corrupción detectado en las instituciones y muy pobre ejecutoria de soluciones que el pueblo esperaba. Me pregunto yo: ¿el pueblo prefiere saber que hubo un robo de x millones en el PAN o ver arregladas las calles, producida agua para toda la ciudad, más seguridad efectiva en calles y barrios? Ah, hoy sabemos que se robaron quizás hasta 1,200 millones, sabemos que participaron ministros, viceministros, diputados, directores de entidades y tanto más, vemos a un magistrado separado de la Corte Suprema, varios arrestados, cuentas cauteladas, pero, ¿y las calles? ¿y el agua? ¿y la seguridad? ¿y el transporte público?

Y el presidente va a la Asamblea Nacional y da su discurso y nos sigue hablando de la necesidad de la unidad, de la defensa de la democracia, del fortalecimiento de las instituciones, de la gobernabilidad, ¿y las calles? ¿y el agua? ¿y la seguridad? ¿y el transporte público? Y el obispo Auxiliar dio su discurso y habló de corrupción, como desde el punto de vista cristiano hay que combatirla y en todas las esferas, pero me pregunto si a la Iglesia no le preocupan las necesidades del pueblo, ¿las calles? ¿el agua? ¿la seguridad? ¿el transporte público?

Yo creo en las intenciones de este gobierno, creo que cuando nos dicen algo lo creen, solo que la necesidad les hace hacer lo contrario. Fueron sinceros cuando hablaron de austeridad, de contención de gasto, cuando se escandalizaron por el déficit en 3.2% del PIB. Pero la necesidad los llevó a subir el déficit a 4.1% del PIB, su criterio paternalista los llevó a aumentan la beca universal, a aumentar 120 a los 65, a aumentar la planilla estatal y los costos de funcionamiento del Estado, a regalarle a los diputados mil bonos de $25 para Navidad y los bonos de $ 10 mil a los honorables representantes y $25 mil a los alcaldes, ¿debo creerle la contención de gastos o creerle lo que sus obras me indican?

Yo hubiese preferido de un presidente que es ingeniero un discurso con una hoja de ruta de sus prioridades y cómo y cuándo se van a ir resolviendo los temas sociales que la sociedad reclama. Cuando iniciarán la reparación de las calles en la ciudad, cuándo el IDAAN licitará las líneas de agua que faltan para poder suplir toda la ciudad, cuándo la Policía y el Ministerio de Seguridad diseñarán un plan y lo aplicarán para darnos más seguridad, cuándo y cómo atenderemos el tema del transporte público. No podemos seguir con discursos de cantos de sirena de lo que viene, el pueblo ya quiere planes concretos, temas específicos, fechas y programas para poder fiscalizar su ejecución. Pueden seguir distrayéndonos y divirtiéndonos con la persecución de los corruptos, pero atiendan las prioridades del pueblo. Claro que nos orgullecemos por tener una cumbre en abril aquí, que venga Obama y Raúl Castro, pero fuera del orgullo, los problemas diarios por falta de transporte, falta de seguridad, costo de luz, el estado de las calles y los aumentos adicionales en matrícula y mensualidad escolar agobian al panameño.

Los políticos tienen que dejar el populismo, dejar la demagogia, mantener la sinceridad y honestidad de sus discursos pero con soluciones concretas que le lleguen al pueblo. Una Asamblea criticada por las partidas que usaron en el gobierno anterior y ya empezaron a usarlas nuevamente, un ejecutivo limpiando la casa del pasado pero descuidando sus promesas de campaña.

ANALISTA POLÍTICO

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