El presidente de la Comisión de Energía y Combustibles de Apede, Rafael Williamson, explicó que con la puesta en marcha de la Agenda Nacional de Transición...
- 29/04/2019 02:03
Esta no es la recta final
Antes debo dejar claro mi felicidad por la gente que vive en el sector este de la ciudad. La puesta en funcionamiento de la Línea Dos del Metro de Panamá es un logro que les cambiará la vida significativamente. Devolverles entre tres y cinco horas de tiempo con su familia, cada día, es maravilloso y no tiene absolutamente nada que ver con qué Gobierno lo hizo posible o no; pero, a siete días de las elecciones generales, falta mucho por hacer y muchos cabos sueltos que necesitamos atar, si en verdad queremos correcciones profundas en beneficio a la población general.
Hace unos meses dejé claro que no pretendía ocupar muchas líneas de este espacio comentando sobre los vaivenes del proceso politiquero, porque no estaba convencido de que, con los resultados, se darían cambios significativos en el día a día de los ciudadanos. Citaba a Peter Senge, autor del libro ‘La Quinta Diciplina', quien afirmaba que: ‘un cambio fundamental en la cultura radica en el hecho de que las organizaciones continuamente expanden su capacidad para crear los resultados que ellos realmente desean'. ¿Qué realidad deseamos como consecuencia de este proceso electorero?
Tan solo hay que ver cómo se ha desarrollado: ¡Hagamos historia juntos!, del candidato Ricardo Lombana; ¡Quiero mi país feliz! y ¡Acabar con las ratas!, de Marco Ameglio; ¡El buen Gobierno! de Nito Cortizo; y ¡Lo bueno vuelve!, de Rómulo Roux, por mencionar algunas visiones. Los invito a que exploren, en la Internet durante esto últimos días, las ofertas para diputados de la Nación.
Sin ánimos de burla, no veo combinaciones ganadoras que puedan satisfacer las necesidades de trazar decididamente el camino hacia un cambio fundamental en la manera de gobernar desde ese órgano del Estado. Ni con los llamados ‘independientes'.
Si nos apalancamos en las enseñanzas de Senge, los resultados, bajo las premisas presentadas, no prometen cambios fundamentales. Nuestra cultura politiquera, el juegavivo y la necesidad entre corruptos y cómplices de cuidarse los unos a los otros, no da para eso. No nos equivoquemos, los resultados que se darán este próximo 5 de mayo no cambiarán significativamente la realidad.
Ingenuamente muchos (entre los cuales me incluyo), en el 2014 teníamos la esperanza de que a estas alturas se hubieran resuelto una parte aceptable de los abusos y supuestos ‘delitos' cometidos durante el quinquenio pasado y anteriormente…, pero eso no ha sucedido. La semana pasada tuvimos acceso a la información de las auditorías que detallan los más de 166 millones de dólares que los diputados usaron en ‘planillas y donaciones' desde el 2014 hasta la fecha.
Del quinquenio pasado, los expertos estiman que lo burlado está entre los 5 mil y 20 mil millones de dólares y para entender los efectos de eso se debe hacer las correlaciones necesarias. Es sencillamente justo ver la cantidad de personas que se murieron en los hospitales, porque no habían los insumos o el equipo adecuado para atenderlos de males perfectamente tratables. Pensemos en cuántos niños murieron en las áreas apartadas del país, porque no existía la posibilidad de atenderlos con la urgencia debida. ¿Cuánta maquinaria dañada hay en los hospitales? La falta de agua potable, la inexistencia de escuelas y colegios apropiados para las clases marginadas. Los corruptos dejaron muchos muertos en el camino. Ellos y sus cómplices son responsables, directa o indirectamente, de la muerte de muchos panameños. ¿Cuántos males de los panameños se pudieran resolver con esos dineros?
He confesado mi ignorancia en los asuntos legales, pero sostengo que se debe poder legalmente ligar la muerte de estos compatriotas a los miles de millones sustraídos y deslindar responsabilidades. Un dinero desviado a una cuenta privada equivalente a los fondos necesitados para comprar un tornillo de un aparato en un hospital… es comparable. En otras sociedades esos razonamientos son factibles. Aquí, el sistema les permite a algunos de ellos volver a postularse.
¡No! Esta no es ninguna recta final. Estamos estancados en un vaivén que poco resuelve. No sabemos quién ganará como presidente, todas las fórmulas tienen sus debilidades y otros compromisos ajenos al pueblo. Mientras no sepamos cómo quedará la Asamblea de Diputados, disfrutemos la felicidad de los que utilizan las dos líneas del Metro de Panamá: eso es válido y refrescante. A pesar de que nos roben, a cuenta gotas, otro Panamá es posible.
COMUNICADOR SOCIAL.
‘Del quinquenio pasado, los expertos estiman que lo burlado está entre los 5 mil y 20 mil millones de dólares [...]'