• 16/12/2010 01:00

El regalo prometido

El Metrobús llegará a los panameños como un regalo de Navidad. Regalo que solo podrá ser abierto por un grupo de nacionales cuando inici...

El Metrobús llegará a los panameños como un regalo de Navidad. Regalo que solo podrá ser abierto por un grupo de nacionales cuando inicie su recorrido, por las congestionadas vías de los corredores Norte y Sur.

Este moderno ‘juguetito’, orgullo del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, si bien no resolverá todos los problemas de transporte en la capital, ayudará significativamente y nos permitirá olvidar paulatinamente a los tristemente célebres ‘Diablos Rojos’.

Con la llegada del Metrobús, no se acabarán los tranques ni los choques. Tampoco se restringirá el uso del cuestionado ‘Pele Police’, pero el país empezará a caminar por los senderos del progreso, aseguran los impulsores de esta iniciativa.

Lo bueno es que con el advenimiento del Metrobús se terminará el eterno problema de las regatas de los autobuses, y a las unidades viejas y en mal estado les llegará la jubilación.

Los conductores para alegría de los panameños, serán ‘reciclados’ o mejor dicho ‘exorcizados’. La música estruendosa, la incomodidad al viajar y los pavos, (ahora sí morirán en diciembre) se acabarán.

Todos los transportistas que utilizará el Metrobús han sido reprogramados, su imagen externa reforzada y la interna maquillada. Ganarán alrededor de B/.480.00 mensuales, con todas las prerrogativas y beneficios de cualquier mortal y un bono de productividad.

Ahora sí los conductores serán responsables y estarán bien capacitados en materia técnica y de servicio, lo que sin duda alguna redundará en beneficio de los miles de usuarios.

Se estima que el pasaje en el sistema del Metrobús que en sus inicios pondrá en circulación 120 unidades, tendrá un costo de B/. 0.45 por la ruta normal y B/.1.25 para los que utilicen la ruta de los corredores.

El mismo se pagará con una tarjeta que tendrá una durabilidad de 2 horas y media, tiempo máximo aproximado que pudiera durar el pasajero dentro de este nuevo servicio de transporte.

Al momento del inicio de operaciones el Metrobús mantendrá la tarifa actual del servicio de transporte colectivo (B/.0.25), hasta tanto se retire en su totalidad la flota de los denominados ‘Diablos Rojos’.

El nuevo sistema contará con buses con aire acondicionado, asientos cómodos y puestos reservados para embarazadas y la tercera edad, así como accesos para discapacitados y todas las normas de seguridad.

Todo lo relacionado al Metrobús suena bonito. Empero las autoridades tendrán que tomar las medidas necesarias, para evitar que al entrar en funcionamiento este nuevo sistema, los corredores se saturen de automóviles en las horas picos provocando gigantescos tranques en las salidas y entradas de los mismos.

Paralelamente se debe iniciar una campaña de educación a los usuarios sobre el uso del Metrobús para evitar las aglomeraciones, las aguerridas batallas por tomar el mejor puesto y la falta de cortesía en las personas.

Tanto el gobierno como los usuarios del Metrobús deben recordar que dicho sistema no es la panacea a los múltiples problemas que enfrentan cada día los que utilizan los ’Diablos Rojos’, al menos por el momento. Se trata de un proceso que tomará tiempo en entroncarse en la calles y las mentes de los ciudadanos.

Los conductores no pueden cambiar de la noche a la mañana ni los tranques. Las incomodidades no terminarán como por arte de magia, con la aparición del maravilloso y esperado Metrobús.

El gobierno de Martinelli empieza a celebrar por la aparición de su primera y gran obra en firme, mientras el resto de los mortales entonan villancicos de Navidad, agradeciendo la llegada del regalo prometido.

Dios quiera que todo lo que se ha dicho del Metrobús sea verdad y que el próximo año para esta fecha, todo el mundo esté contento.

Sería triste ver la próxima Navidad a las unidades de este nuevo servicio con el retrato de cantantes, deportistas o políticos en la parte posterior, y con los inmortales ‘pavos’ en las puertas de entradas arengando rutas y ‘rofiando’ a todo el mundo.

*PERIODISTA.

Lo Nuevo