El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 19/11/2008 01:00
Antenas, salud o dólares
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Agrega La Estrella en Google ↗️Con la entrada al mercado de nuevas empresas de telefonía celular, en Panamá se ha desatado una ola de instalación de cientos de antenas de retransmisión para los teléfonos celulares, ante la protestas de las comunidades afectadas...
Algunas autoridades han salido con la explicación o argumento de que “no hay pruebas científicas” de que las antenas causen daño a las personas que viven en sus cercanías. — Esto es totalmente falso —. Existen cientos de casos registrados de afectaciones a la salud de las personas por causa de estas antenas en todo el mundo.
El problema es que, al parecer, las autoridades solamente consideran algo “peligroso” si las personas empiezan a morir en poco tiempo masivamente, como en el caso del Dietilenglicol.
En el caso de las antenas, la emisión de microondas de baja frecuencia produce daños a mediano y largo plazo. Por ejemplo, si a las personas que viven cerca de una antena, dentro de cinco o diez años sufren de niveles anormalmente altos de cáncer, leucemia o Alzheimer o nacen niños con malformaciones congénitas, pero no se lo van a atribuir a las antenas, sino a “causas naturales”.
Actualmente, en todos los países civilizados del mundo, se han hecho legislaciones, con normas especificas y haciendo obligatorio el Estudio de Impacto Ambiental para todas estas estructuras que emiten radiación electromagnética o de microondas.
En algunos es prohibido instalar estas antenas en áreas urbanas o cercanas a hospitales o centros educativos. La norma suiza permite como máximo un registro de 0.5 microW/cm2 en áreas pobladas, como, parámetro para construir las antenas. Esta norma es una de las más confiables del mundo.
Se debe llamar la atención a las autoridades ambientales al respecto, recordándoles que si no existen normas locales sobre este aspecto, se debían aplicar las normas de la Organización Mundial de la Salud, o la norma suiza, que es muy clara al respecto.
Además, es obligatorio que los estados apliquen los “Principios de Prevención”, contemplados en la llamada Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, adoptada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, reunida en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 1992, y de la cual Panamá es signataria.
Si bien es cierto que los contratos con las empresas telefónicas son multimillonarios, y el Estado recibe jugosos beneficios, esto no justifica que se ponga en riesgo la salud de la población ni siquiera a largo plazo, cuando ya los funcionarios responsables no estén disponibles para responder por sus acciones. Ante estos hechos, y la indiferencia o parcialidad de las autoridades, el pueblo hace bien en defender sus derechos a la vida.
-El autor es consultor ambiental.eesquivelrios@gmail.com