• 29/03/2026 00:00

San Francisco demanda a fabricantes de alimentos y bebidas

La ciudad de San Francisco, California, presentó en diciembre pasado una demanda contra algunos de los mayores fabricantes de alimentos y bebidas del mundo, acusándolos de crear una alteración del orden público mediante la publicidad engañosa de alimentos ultraprocesados.

El fiscal municipal, David Chiu, presentó la demanda ante el Tribunal Superior de San Francisco, alegando que las empresas emplearon tácticas similares a las de la industria tabacalera para diseñar y comercializar productos destinados a generar adicción en los consumidores.

Chiu incluyó en la demanda a Coca-Cola, PepsiCo, Kraft Heinz, Mondelez, Post Holdings, General Mills, Kellogg, Mars Incorporated, Nestlé USA, Kellanova y ConAgra Brands, afirmando que todas infringieron las leyes de California sobre alteración del orden público y publicidad engañosa. La demanda testifica que las tasas de cáncer, obesidad y diabetes han aumentado junto con la proliferación de snacks ultraprocesados. Igualmente, la ciudad solicita una restitución y sanciones civiles para compensar los costos de la atención médica, así como una orden judicial que impida a las empresas utilizar publicidad engañosa y les exija modificar sus prácticas publicitarias.

La respuesta de las empresas se limitó a señalar que “la definición de alimentos ultraprocesados sigue siendo objeto de debate”, aduciendo que estas acusaciones contra fabricantes de alimentos y bebidas que cumplen plenamente con las normas de seguridad y nutrición de la FDA constituyen un abuso del sistema legal. “Las demandas frívolas y con fines políticos no mejoran la salud ni la seguridad pública; en cambio, generan confusión en los consumidores y socavan la certeza regulatoria que los fabricantes necesitan para ofrecer alimentos seguros y nutritivos que sean asequibles y accesibles para las familias estadounidenses”, manifiesta un comunicado de las empresas.

El fiscal municipal, David Chiu incluyó en la demanda el nombre de alimentos tan populares como las galletas Oreo, Sour Patch Kids, Kit Kat, Cheerios y Lunchables, argumentando que están vinculados a enfermedades como la diabetes tipo 2, la enfermedad del hígado graso y el cáncer. “Tomaron alimentos y los hicieron irreconocibles y dañinos para el cuerpo humano”, declaró Chiu en un comunicado de prensa. “Estas empresas provocaron una crisis de salud pública, se lucraron enormemente y ahora deben asumir la responsabilidad por el daño que han causado”.

Los alimentos ultraprocesados incluyen dulces, papas fritas, carnes procesadas, refrescos, bebidas energéticas, cereales para el desayuno y otros alimentos diseñados para “estimular los antojos y fomentar el consumo excesivo”, declaró la oficina de Chiu en el comunicado. Dichos alimentos son “formulaciones de ingredientes baratos, a menudo manipulados químicamente, con poco o ningún alimento integral añadido”, escribió Chiu en la demanda.

Ninguna de las empresas mencionadas en la demanda respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios enviadas por correo electrónico. El secretario de Salud de EE.UU., Robert F. Kennedy Jr., ha expresado abiertamente el impacto negativo de los alimentos ultraprocesados y su relación con las enfermedades crónicas, y los ha abordado en su campaña “Hagamos que Estados Unidos vuelva a estar saludable”. Kennedy ha presionado para prohibir estos alimentos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria para familias de bajos ingresos.

Un informe de agosto de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. reveló que la mayoría de los estadounidenses obtienen más de la mitad de sus calorías de alimentos ultraprocesados. En octubre, el gobernador de California, Gavin Newsom, firmó una ley pionera en el país para eliminar gradualmente ciertos alimentos ultraprocesados de las comidas escolares durante la próxima década.

La demanda de San Francisco cita varios estudios científicos sobre el impacto negativo de los alimentos ultraprocesados en la salud humana. “Cada vez hay más investigaciones que vinculan estos productos con enfermedades graves, como la diabetes tipo 2, la enfermedad del hígado graso, las enfermedades cardíacas, el cáncer colorrectal e incluso la depresión a edades más tempranas”, declaró la profesora Kim Newell-Green, de la Universidad de California en San Francisco, en el comunicado de prensa.

La demanda argumenta que, al producir y promocionar alimentos ultraprocesados, las empresas violan la Ley de Competencia Desleal de California y el estatuto de alteración del orden público. Además, solicita una orden judicial que impida a las empresas realizar publicidad engañosa y que les exija tomar medidas como educar al consumidor sobre los riesgos para la salud de los alimentos ultraprocesados y limitar la publicidad y el marketing de alimentos ultraprocesados dirigidos a niños. Y también solicita sanciones económicas para ayudar a los gobiernos locales con los costos de atención médica causados por el consumo de alimentos ultraprocesados. Esta es la primera demanda de este tipo en la cual se alega que estas empresas venden alimentos ultraprocesados a sabiendas de que son perjudiciales para la salud. Según algunas estimaciones, más del 60 % de los alimentos que se consumen son ultraprocesados.

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