El Gobierno interino de Nepal ha comenzado a reanudar servicios esenciales este lunes, en un intento de recuperar la normalidad
- 01/10/2015 02:00
El fenómeno Uber, desde la Filosofía del Derecho
Según mi perspectiva el fenómeno UBER triunfará al final. Explico por qué. Y lo hago sin entrar a discutir si es legal o ilegal y por supuesto sin entrar a discutir si es o no una prestación de un servicio público y si este servicio debe ser concedido por el Estado para poderlo prestar.
Lo hago desde una perspectiva más amplia, menos cotidiana y menos técnica. Lo hago desde una perspectiva histórica y económica.
Es posible que el fenómeno triunfe con otro nombre; porque los que ganan las guerras suelen ser distintos de aquellos que las empiezan; pero de que triunfa, triunfa.
En primer lugar lo hará porque se ofreció como un servicio de calidad que brindaba seguridad de transporte y certeza de supervisión y como es sabido, la calidad no tiene fronteras. Por lo menos en Panamá tuvo éxito frente al ‘NO VOY' de los taxistas y al miedo de los clientes de ser víctimas de atracos.
Desventajas tiene definitivamente y no es mi caso analizarlas, yo, por el contrario, veo tan solo un fenómeno global ocurriendo.
Un fenómeno global buscando espacio dentro de una sociedad o dentro de unos estados nacionales modernos.
Y recuerdo entonces que no es la primera vez que ocurre.
Cuando el modelo económico se basaba en la propiedad de la tierra y el modelo político en el absolutismo monárquico, era impensable la libre empresa, la libre elección de profesiones, culto, expresión y otros derechos que hoy damos por sentado.
En esos tiempos el hombre estaba adherido al suelo y ni siquiera tenía libertad de tránsito. Eran solo algunos profesionales libres quienes tenían derecho de ir de feudo en feudo prestando sus servicios a los señores feudales.
Después del descubrimiento de América, cuando se comenzaron a consolidar los Estados Nacionales, inició un periodo moderno de colonialismo y comercio que requirió trescientos años para la abolición del poder absoluto del rey. Cabe señalar que en un Estado absolutista (Estado de policía) no existían derechos individuales y no se podía actuar contra la administración, por lo que no había seguridad jurídica para los comerciantes burgueses de ese entonces. Y fue así que con la Revolución francesa se estableció un marco jurídico que permitió la libre empresa, los derechos individuales y el Estado de derecho.
Mil años requirió pasar del feudalismo al colonialismo europeo (Edad Media a Edad Moderna), trescientos años requirió pasar del Estado Nacional de Policía al Estado de derecho (consolidación de la Corona española a la Revolución francesa) y doscientos años después o si se quiere, los últimos cien años. Ya una serie de países de la región se están enfrentando en su día a día al inicio de un nuevo paradigma, el de que la economía global requiere de un marco jurídico global.
Entonces, hoy se discute si el servicio es legal o no, si el Estado debe concederlo o no, si el empresario debe tener el derecho de emprender o no, de si los que trabajan con UBER son taxis o no, sin darnos cuenta de que el mundo ya cambió y de que los elementos del Estado como los conocíamos ya dejaron de existir.
En la Edad Moderna también se discutió si los burgueses debían tener derechos individuales o no y al final triunfó la revolución que los impuso. ¿Cuánto tiempo les llevará a los ciberempresarios tomarse un perímetro que les permita un marco jurídico desde el cual ejercer sus cibernegocios? Nadie lo sabe, pero, con la velocidad con la que ocurren los cambios en estos tiempos, estoy seguro de que será pronto.
*DOCENTE UNIVERSITARIO DE FILOSOFÍA DEL DERECHO DE LA UNACHI.