• 14/02/2026 14:37

Una diva en Colón

En 1927, la danzatriz y artista peruana Helba Huara triunfó en Broadway, así lo señaló el periodista Gonzalo More en un reportaje para una conocida y multifacética revista limeña (Revista Mundial Nro. 394, Año VIII,30 de diciembre de 1927). Se trató de la puesta en escena de “A Night in Spain” donde interpretó la pieza “Danza del Destino” en el teatro Schubert de Nueva York a inicios de mayo de aquel año.

El New York Times, a través de su crítico artístico Alexander Baksky, señaló que Helba Huara “era la más inesperada y valiosa revelación dentro de la danza”, añadiendo que “reúne junto a su formidable dominio del cuerpo, una personalidad superexótica y exquisita. Su ‘Danza del Destino’ nos hizo vislumbrar un mundo escondido”. En esa misma línea, la revista New York American, a través de la columna de Alan Dale, publicó que “las danzas de Helba Huara significan realmente todo lo que las canciones de Raquel Meller [responsable de las partituras musicales] pretendían significar. Y aún más”. De otro lado, Khatarine Zimmermann, crítica de la revista Theatre & Arts dice cómo sintió que “el terror golpeaba su espíritu cuando aquella serpiente dueña de una belleza misteriosa, corría por el escenario” (More,1927).

Por su parte, el peruano More señala que Huara “es una creadora de nuevas formas, una renovadora de la técnica y del espíritu mismo de la danza”. Conducida por la mano de More, Helba Huara accedió a una entrevista para la revista Review donde explicó su devenir como artista: “La mejor historia de mi arte es la historia de mi propia vida: una voluntad de hierro puesta al servicio de un pensamiento salvajemente libre. Comencé muy niña. Casi podría afirmar que aprendí a bailar antes que a leer. Durante siete años cursé todos los estudios de la escuela clásica familiarizándome con los secretos de las técnicas más opuestas; desde las acrobacias del baile popular ruso hasta los desplantes flamencos y los ecos de dolor de los Andes”. Es así que se revela como una bailarina vanguardista cuando afirma que “quería convertir el cuerpo humano en un medio de expresión, en un sensible instrumento maravilloso capaz de registrar todos los matices del sentimiento. Quería, en una palabra, transformar el entorno tangible de la materia en un valor místico, haciendo de la danza, el arte más objetivo, un arte de elocuencia interior, un arte subjetivo”.

El espectáculo “A Night in Spain” se inauguró en el teatro de la calle 44, en Broadway, el 3 de mayo de 1927, luego se trasladó al teatro Winter Garden el 10 de octubre y cerró el 12 de noviembre de 1927. Fue producido por los hermanos Schubert y dirigido por Gertrude Hoffmann y Charles Judels, con coreografías de Ralph Reader (The Brooklyn Daily Eagle, 4 de mayo de 1927). Se hicieron 174 representaciones luego de las cuales, la “troupe” realizó una gira que comprendió Abilene, Chicago, Detroit, Oakland y San Francisco (The Oakland Tribune, 10 de agosto de 1928).

Helba Huara, nombre artístico de Helba Muñoz Huara, nació en el Cuzco en 1900. Su padre fue un médico español que pasó apuros económicos y que llevó a la familia a Argentina con la ilusión de mejorar. Allá, Helba contrajo matrimonio muy joven experimentando altibajos en su vida conyugal aunque sin abandonar la danza. Ya en el Perú desde 1920, conoció al periodista, y más tarde su amante, Gonzalo More.

En 1924 Huara y More decidieron viajar juntos hacia Nueva York, vía el Canal de Panamá. Abordaron el “Urubamba” desembarcando en una fecha imprecisa del mes de setiembre. Habían decidido viajar inmediatamente hacia Colón hospedándose en el emblemático hotel Washington donde vivieron hasta finales de setiembre. Allí abordaron el “S.S. Tenadores” de la United Fruit Line que les aseguraba un viaje directo a Nueva York en lugar del “S.S. Tivives” que hacía escala en el Caribe. Huara y More ignoraban que habían hecho, doce años después, el mismo periplo que el desterrado expresidente peruano Augusto B. Leguía (Raffo, 2020). Sin embargo, el investigador Niño de Guzmán (2013), biógrafo de More, señala que llegaron a Nueva York procedentes de La Habana, lo cual, de haber sido así, habría hecho más corta la estadía en Panamá y más larga la travesía en circunstancias en que el promotor artístico Florenz Zegfield Jr., creador de las, más tarde, reputadas revistas musicales “Zegfield Follies”, ofrecía a Huara un contrato con fecha de firma impostergable.

Veintidós años después de la muerte de la artista, el novelista Carlos Calderón Fajardo (2008) escribió “La noche humana” (ISBN 9972606717) inspirada en la azarosa vida de Huara quien siempre conservó un sincero cariño por la gente de Colón.

*El autor es exembajador del Perú en Panamá, Honduras y Guatemala
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