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- 17/07/2026 00:00
‘Una sola salud’: el nuevo estándar para el desarrollo sostenible de Panamá
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Agrega La Estrella en Google ↗️En las últimas décadas, el debate sobre el medio ambiente en Panamá ha dado un giro definitivo. Hemos transitado de la noción tradicional de la conservación aislada a la comprensión técnica de que la estabilidad de nuestros recursos naturales es el pilar de nuestra viabilidad social y económica. Hoy, ante los evidentes desafíos climáticos y los riesgos sanitarios globales, el concepto de ecología aislada se queda corto. Panamá necesita adoptar con urgencia en su agenda pública, académica y comunitaria el enfoque integral de “Una sola salud”.
Este marco de acción, promovido globalmente por la OMS y la FAO, plantea una premisa científica ineludible: la salud de las personas, de los animales y de los ecosistemas están intrínsecamente conectadas y operan como un solo sistema. En términos sencillos, es imposible tener una población sana, una seguridad alimentaria garantizada o un desarrollo próspero en un entorno natural enfermo o degradado. Cuando alteramos un ecosistema, deforestamos una cuenca hidrográfica o contaminamos nuestras costas, desatamos un efecto dominó que impacta de forma inmediata en la salud pública y en la calidad de vida de las comunidades.
Para un país de tránsito, servicios y biodiversidad como Panamá, este enfoque no es opcional. La gestión del agua potable, la soberanía alimentaria en el interior del país y la resiliencia de las comunidades vulnerables dependen directamente del equilibrio ecológico. Integrar “Una sola salud” en nuestra planificación nacional nos permite transicionar de una postura meramente reactiva ante las crisis ambientales o sanitarias, a una estrategia proactiva de prevención de riesgos sistémicos. Cuidar la salud de nuestros suelos y la pureza de nuestros mares no es solo un acto de responsabilidad con el planeta; es la decisión más inteligente para salvaguardar el bienestar social a largo plazo.
Asimismo, la adopción de este estándar eleva la competitividad y reputación de Panamá a nivel internacional. Hoy en día, los organismos de financiamiento multilateral, los cooperantes globales y los mercados ya no evalúan proyectos basados en intenciones, sino en métricas científicas verificables que demuestren resiliencia ante el cambio climático. Alinear nuestras estrategias institucionales bajo el paraguas de “Una sola salud” abre las puertas a cooperaciones internacionales de nueva generación, fondos ambientales y alianzas estratégicas globales de alto nivel.
El verdadero liderazgo del futuro, tanto en el ámbito público como en la sociedad civil organizada, se medirá por la capacidad de proteger el entorno donde vivimos y producimos. Construir un Panamá económicamente resiliente y socialmente justo requiere un compromiso colectivo para entender que el desarrollo es insostenible si le da la espalda a la naturaleza. Aportar nuestro grano de arena hoy significa elevar la conversación hacia este nuevo estándar global: blindar nuestro futuro protegiendo la salud de la Tierra, que es, en última instancia, la nuestra.