• 06/12/2015 01:00

Elecciones en la UP: ¿qué aspiramos los universitarios?

Q uienes aspiramos a administrar la Universidad de Panamá debemos preguntarnos ¿qué le interesa hoy a los universitarios? 

Q uienes aspiramos a administrar la Universidad de Panamá debemos preguntarnos ¿qué le interesa hoy a los universitarios? ¿Cuáles son (o deben ser) las aspiraciones de los estudiantes? En cuanto a quienes están realizando trámites para ingresar, ¿qué piensan? Para los profesores ¿cuáles son sus preocupaciones? Y, en los funcionarios administrativos, ¿qué motivaciones los mueven en los servicios que presta la institución? Hay interrogantes por doquier y las respuestas deben estar al orden del día. Si hablamos de elecciones de las autoridades, este proceso abre los espacios para exponer preocupaciones y encontrar los caminos de posibles soluciones.

No dudamos de la existencia de inquietudes, muy válidas todas, sobre el rumbo que para los próximos años seguirá la Casa de Méndez Pereira; preocupaciones, por ejemplo, sobre la orientación y capacidad de la UP de mantener y fortalecer la labor de instruir a los panameños. Esto desde una perspectiva general, porque paralelamente hacemos frente a los intereses particulares de cada uno de los estamentos, y que no dejan de ser legítimos en tanto tocan asuntos sensibles como, verbigracia, los programas sociales que benefician al estudiantado; como aquello, además, respecto a los temas salariales y del mejoramiento de la calidad de la enseñanza, incluido el perfeccionamiento permanente de la planilla laboral (docentes y administrativos). Sobre estos temas hay que definir estrategias y garantizar financiamientos, pero teniendo presente que estrategias sin recursos es igual a ‘arar en el mar '.

Hay asuntos que deberán ser tratados para cada estamento de los cuales aquí, por el momento, abordamos tan solo dos de las aristas de una complejidad mayor. Debemos implantar, con una regulación efectiva, la movilidad académica del estudiante. Hasta la fecha, los alumnos de la UP realizan una sola matrícula; está prohibido que pueda optarse por la doble matrícula (en dos carreras, en una misma facultad o en dos facultades, o en una facultad y un Centro Regional). Es nuestro criterio que hay que permitir que se pueda hacer, justificándose esta medida ante las expectativas y exigencias que vienen de la ampliación y niveles de extensión del conocimiento, o de las oportunidades que el alumno desee darse en su proceso de formación.

Asimismo, consideramos insostenible lo acordado por Consejo Académico, ante una muy particular experiencia vivida en la Facultad de Empresa en 1980, de impedir que un docente que labore en una carrera de una facultad pueda ser, al mismo tiempo, estudiante en otra carrera que pertenezca a la misma facultad donde ejerce la docencia. Aún cuando ahora se permite esta posibilidad previa autorización del Consejo Académico, creemos que esta limitante formal debe ser derogada.

Estas limitaciones son contrarias a las aspiraciones particulares del estudiante o del profesor, pero además son contrarias a las exigencias que nos impone el mercado del conocimiento en donde la complementariedad en el mercado de las profesiones le otorga mayor utilidad competitiva al profesional. Pensamos que tales limitaciones, posiblemente justificadas en un determinado contexto, no tienen hoy sustento.

DOCENTE UNIVERSITARIO.

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