• 28/09/2026 00:00

Vamos para adelante

La presentación de las firmas de la Coalición Vamos para constituirse en partido político representa un paso positivo dentro de la democracia panameña. En un país pequeño, pero extraordinariamente rico en recursos, posición geográfica y oportunidades, resulta indispensable abrir paso a nuevas ideas, nuevas generaciones y una visión moderna de la administración del Estado.

Panamá no puede seguir siendo administrado con estructuras caducas, procedimientos del pasado y funcionarios enquistados durante décadas en el aparato estatal. Mientras el mundo cambia a una velocidad vertiginosa y la inteligencia artificial transforma diariamente el mercado laboral, nuestra administración pública continúa atrapada en modelos burocráticos que ya no responden a las necesidades de una sociedad moderna.

El problema no es la edad de una persona. El problema es convertir el Estado en un espacio cerrado donde las oportunidades para las nuevas generaciones parecen estar permanentemente ocupadas. La experiencia debe coexistir con la renovación, pero ningún sistema público puede sobrevivir indefinidamente sin incorporar talento joven, tecnología, capacitación y nuevas formas de administrar.

La realidad social tampoco permite seguir esperando. Tenemos un desempleo preocupante, jóvenes que terminan sus estudios sin encontrar oportunidades y familias que, en pleno siglo XXI, todavía enfrentan dificultades para llevar tres comidas al día a sus hogares.

Por eso, más que crear otro partido político, Panamá necesita recuperar la capacidad de pensar y ejecutar un proyecto nacional. La política debe dejar de ser únicamente una disputa por cargos y convertirse en una herramienta para generar empleo, atraer inversión, mejorar la educación, modernizar el Estado y aprovechar nuestras ventajas estratégicas.

La inscripción de un nuevo partido no garantiza por sí sola el cambio. Lo verdaderamente importante será lo que haga con la responsabilidad que adquiere frente a los ciudadanos. Panamá necesita menos discursos y más administración; menos burocracia y más resultados; menos intereses particulares y más visión de país.

Vamos para adelante, pero para avanzar de verdad necesitamos abrir las puertas del Estado a las nuevas generaciones, a la tecnología, al mérito y a una administración pública capaz de entender que el futuro ya llegó.

* El autor es abogado
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