• 10/07/2015 02:00

Las nuevas realidades

Hoy, hay dos realidades en el Instituto Nacional. Una humana, que atañe al estudiantado, y la otra, su infraestructura.

Hoy, hay dos realidades en el Instituto Nacional. Una humana, que atañe al estudiantado, y la otra, su infraestructura. En lo que respecta al estudiantado, hay una grave situación que se debe atender con urgencia. En este centro educativo, como en otros y quedó evidenciado esta semana, hay un caldo de cultivo para pandillas que encuentran allí nuevos elementos. Ya quemaron a unos estudiantes y un profesor, esta situación debe ser revisada y corregida, ¡pero ya! Una responsabilidad de autoridades, padres de familia y educadores. Por otra parte, debemos tener presente que el Instituto es un patrimonio nacional que debe ser conservado como el máximo exponente de la educación panameña. Por sus claustros estuvieron extraordinarios profesores y se graduaron muchos panameños, ayer y hoy, hombres y mujeres de gran lustre para el país. Pero en el presente esta institución, fundada en 1907, atraviesa por un grandísimo problema. Su infraestructura está deteriorándose a pasos agigantados y requiere de una inversión grandiosa para su recuperación. Esto amerita que el Instituto sea cerrado para recuperarlo y luego mantenerlo como un museo o lo que se considere mejor. Continuar dando clases en ese plantel no es la mejor alternativa. Eso sí, hay que construir un nuevo Instituto Nacional en el mejor lugar para estudiantes y padres de familia. Lo que no debemos es permitir que se siga deteriorando este histórico plantel —al que todos los Gobiernos, desde Pérez Balladares para acá, han invertido millones de dólares— hasta verlo quedar en ruinas como otros de nuestros patrimonios nacionales.

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