Los familiares de los presos políticos en Venezuela cumplen este lunes, entre la fe y la impaciencia, la quinta noche de espera de nuevas excarcelaciones...
Panamá volverá a ser, por unos días, mucho más que un punto en el mapa. El Foro CAF, que se celebrará el 28 y 29 de enero y reunirá a presidentes, líderes empresariales y mentes influyentes de la región, no es un evento más en la agenda diplomática: es una vitrina histórica. Una de esas ocasiones en que un país se mira al espejo... y el mundo también lo observa. Aquí no solo se debatirán cifras, inversiones o tendencias. Se pondrá a prueba nuestra capacidad de mostrarnos como lo que aspiramos a ser: un centro de encuentro, un articulador de consensos, un territorio confiable en medio de un planeta cada vez más fragmentado. La geografía nos dio el istmo; la historia nos dio el Canal. Ahora nos toca demostrar que también tenemos visión. Estos foros no dejan legado por las fotos oficiales ni por los discursos elegantes, sino por lo que un país proyecta entre líneas: organización, seriedad, estabilidad, ambición. Cada detalle cuenta. Cada mensaje pesa. Cada encuentro puede abrir una puerta que trascienda gobiernos. Panamá tiene ante sí una oportunidad de oro para hablarle al continente y al mundo sin estridencias, pero con firmeza. No como espectador, sino como actor. Porque hay momentos en que un país se limita a ser sede... y otros en que decide ser protagonista. Este es uno de ellos.