Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
Maduro se ríe de todos y se frota las manos. María Corina Machado, líder de la oposición y cabeza en las encuestas y de la intención de voto popular, no podrá enfrentarse al chavismo por una jugarreta judicial del régimen. La treta de Nicolás Maduro se llevó a cabo en un ambiente de alta tensión en el país caribeño: hace apenas unos días detuvieron a más de 30 personas acusadas de presunta conspiración para asesinar al dictador. A Machado muchos venezolanos le gritan por la calle: “Yo te habilito con mi voto”, sin embargo hay que entender que el Gobierno tiene el control absoluto de todas las instituciones nacionales, sin contrapoderes, y esa es su principal arma ante sus adversarios. Por desgracia, ahora en Venezuela queda casi aniquilada la esperanza de un cambio rotundo a corto plazo. La comunidad internacional debe tener claro que esta decisión del Supremo desbarata la garantía de elecciones libres y transparentes y que afianzan -una vez más- la idea de que la democracia en Venezuela está sepultada. La inhabilitación judicial de candidatos, en vísperas de un proceso electoral, es un pésimo mensaje a otros países de la región. Ya algunos han demostrado un contundente interés- incluyendo Panamá- por la defensa del sistema democrático, pero hace falta más. Es necesario tener en cuenta que la crisis venezolana no sólo afecta a su gente sino a todo un continente. Velar por la democracia es una tarea conjunta. La recaída en Venezuela salpica con fuerza a todos.