Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
Argentina está estrenando un nuevo gobierno que ha prometido cerrar el banco central y dolarizar su economía. Esta decisión tiene sus defensores, pero también sus críticos. Uno de ellos es el presidente ruso Vladimir Putin, quien ha dicho que si bien esta es una decisión soberana, significa también que Argentina perderá su independencia. ¿Es mejor para Argentina no hacer nada o seguir haciendo lo mismo? Indudablemente que no y el presidente Milei lo sabe. Pero la crisis inflacionaria de Argentina también se replica en muchos otros países que tienen que buscar alternativas para salir de ese grave problema que está sumiendo en la pobreza a millones de personas. Los latinoamericanos somos una fuerza de casi 700 millones de habitantes, pero nuestros sistemas políticos son un verdadero desastre. Desde hace décadas hemos dedicado esfuerzos a culpar al imperio como nuestro gran obstáculo para nuestro desarrollo, cuando la realidad es que los problemas son nuestros: Educación, inseguridad, desempleo, etc. Los únicos dos países que están tratando de cambiar el libreto son El Salvador con Bukele y ahora Milei en Argentina. Ambos países pueden ponerse a la vanguardia y ser referentes para una transformación Latinoamérica. Es un reto enorme, pero hay que dar ese golpe de timón, de lo contrario nuestros ejemplos más crudos son Venezuela, Nicaragua, México, Ecuador, etc., que tienen que cambiar rumbo, porque seguir como van, es acentuar la crisis migratoria que nos agobia. ¡Así de simple!