El expresidente de Costa Rica habla sobre la relación entre ambas naciones, como sobrevivir tiempos oscuros para la región y el poder de contar una buena...
El agua, la basura, la informalidad, son temas de gran importancia para los panameños. Y es justo en estos momentos en que Santa está empacando o respondiendo los millones de cartas que le han escrito los niños de todo el mundo, que le escribimos esta carta a Panamá. Somos un país rodeado de mares y con abundante riqueza de agua dulce, pero poco a poco, por nuestra propia apatía, estamos perdiendo esa riqueza. Lo peor es que el país no tiene un manejo adecuado de la basura y esto se ha convertido en un problema medioambiental que amenaza nuestra agua dulce. La carta a Panamá es para que dejemos la informalidad y dejemos de actuar solo por causas aisladas. Que veamos el país como un todo. Que formalicemos una lucha para que el país recupere su sitial como esa zona de abundante y rica agua dulce; que nuestra campaña permanente para que haya un manejo eficiente de la basura. Pero también, en nuestras casas, hagamos el gran esfuerzo de minimizar la producción de basura y que aprendamos a reciclar. Tenemos que poner de moda la limpieza. Que la gente, así como se ha hecho más consciente y protectora con las mascotas, se convierta en un agente de cambio y que la conciencia ciudadana vea la importancia de la higiene pública, de la limpieza de las calles, quebradas, ríos, etc. Que esto sea el común denominador. Esta carta a Panamá que llegue a cada miembro de esta sociedad, niño o adulto y que empezamos a cantar victoria por el bien de la nación. ¡Así de simple!