01 de Dic de 2021

Entre Líneas

Una guía práctica

“El Pacto del Bicentenario es como la guía práctica para aprender un oficio; es el plano arquitectónico para realizar una gran obra”

Todos los años, en la aprobación del proyecto de presupuesto se ponen dos renglones: funcionamiento e inversión. Con respecto a la inversión, los diversos Gobiernos le ponen énfasis en lo que el funcionario quiere que se haga, no necesariamente en lo que el país necesita que se haga. Son justo estas cosas las que distorsionan el camino para el desarrollo del país. Afortunadamente, en los acuerdos del Pacto del Bicentenario hay muchas recomendaciones en las que se prioriza lo que hay que hacer. Una buena manera de llevar el país por la senda correcta es alineando el presupuesto de inversiones con los acuerdos que salen de las más de 180 000 propuestas que hicieron los ciudadanos. Seguir con inversiones donde no son prioridades es continuar haciendo las cosas mal. El Pacto del Bicentenario es como la guía práctica para aprender un oficio; es el plano arquitectónico para realizar una gran obra. Los acuerdos del Pacto son el primer documento que recoge las mejores recomendaciones en materia de agua, agro, educación, ambiente, infraestructura, Estado justo y ético, salud, cultura, inclusión, deportes y economía. Muchas de estas recomendaciones deben convertirse en leyes de la República y sería bueno que desde ya los diputados empiecen a analizar los documentos para comenzar a legislar al respecto. Igual, los diversos ministros, tendrán que alinearse con lo que recomienda esta guía práctica, porque hay que predicar con el ejemplo. ¡Así de simple!