Hoy conmemoramos la Declaración Universal de Derechos Humanos, que fue aprobada en diciembre de 1948, durante la primera Asamblea General de las Naciones Unidas. Esta conmemoración, para los panameños, reviste capital importancia, porque fue el panameño Ricardo J. Alfaro, quien desde el primer momento de la creación de las Naciones Unidas en 1945, quien intentó introducir una declaratoria que definía como “Derechos y Libertades Fundamentales del Hombre”. No fue hasta tres años después, cuando las Naciones Unidas celebraron la primera Asamblea General, que Alfaro logra introducir la Declaración Universal de Derechos Humanos que había trabajado arduamente junto a otros 24 intelectuales representativos de las principales culturas y mentalidades del mundo. Y es que para Alfaro, con la creación de las Naciones Unidas se daba cumplimiento a una “expectación de la humanidad entera, sedienta de paz, de derecho y de justicia”, pero esa nueva organización necesitaba un documento contentivo de los derechos humanos a fin de definirlos “de la manera más precisa posible”. Esta declaración resguarda los derechos inalienables que toda persona tiene como ser humano, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Hoy que conmemoramos la Declaración Universal de Derechos Humanos, también debemos celebrar la visión de un hombre excepcional como Ricardo J. Alfaro. ¡Así de simple!

Lo Nuevo
comments powered by Disqus