26 de Nov de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

La Llorona

La llorona

FAX: 227 2394. SE QUEDA

FAX: 227 2394

SE QUEDA

La bola esa de que el Metro pasaba al MOP se fundió. Me aseguran que está fija en Presidencia y de allí no lo mueve ni una tuneladora.

FILMOCHISTE

No me lo van a creer, pero Chucky comentó a un grupo cerrado del judicial que la Corte Suprema se parecía mucho a una de las películas más famosas de Clint Eastwood, donde él era el Bueno, Mitchell el Malo y Benavides el Feo. Joooooo.

CAMBIO, CAMBIO…

Lo que no se dijo del sepelio de los jóvenes de origen asiático es que la mayoría de los chinitos que asistieron pedían renovar la jefatura policial de La Chorrera porque al parecer anda sin rumbo ni ley que les sirva y los proteja.

EN LA ÉPOCA DEL TRANSFUGUISMO

Me contaba alguien que tiene por qué saberlo que el personaje de Curundú que le da vida a Jumbo Man fue uno de los activistas del temido Comando Especial PRD, que lideraba El Cuarto Bate Tirone. También era acólito de Hermisenda, reporta un chusco.

JUGANDO CON CANDELA

En las Juntas de Conciliación la bola pica y se extiende. Dicen que Castillito no solo tiene vara alta con la Desalmada -de allí su conducta despreocupada- sino que camina al filo de la navaja por los lados de Recursos Humanos. Temerario el muchacho.

SIN VELA EN ESE ENTIERRO

Hablando de despreocupados, gente allegada al Muñeco comenta que hace más de dos años y medio que dejó el poder y mal puede estar haciendo presión en favor de sus familiares para que controlen tierras y quemen propiedades.

MEDICINA POR MONTONES

La gente de Billy inauguró ayer un nuevo almacén de medicamentos en Divisa que debe abastecer las farmacias de las instalaciones en Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas. Dicen —a mí no me lo crean— que le metieron 2.2 millones de dólares en productos.

COMUNICADORES PRE PAGO

Últimamente, altos personeros de este gobierno llaman a los periodistas para reclamar tal o cual publicación y hablan con tanta autoridad que parece que se estuvieran dirigiendo a sus subordinados. Recuerden que no todos somos iguales ni pertenecemos a sus ‘nóminas’.

...y que nadie llore