Temas Especiales

29 de Mar de 2020

Roberto Díaz Herrera

Lector Opina

Los secretos del cerro Marta

‘Mi muerte ha de ser violenta, como mi vida ', Omar Torrijos. ¿Se lo profetizaron? ¿Lo soñó?

‘Mi muerte ha de ser violenta, como mi vida ', Omar Torrijos. ¿Se lo profetizaron? ¿Lo soñó? ¿Por qué repetir más de una vez esa premonición fatídica? ¿Qué motivó que un líder de su estatura mundial ni más ni menos y contra todo protocolo de seguridad, volara sin un solo jefe u oficial de su escolta, sino sargentos? ¿Por qué sus hermanos Moisés y Hugo denunciaron públicamente el Plan ‘Para derribar el Halcón en Pleno Vuelo ' —según ellos teniendo como fuente al expresidente dominicano, Juan Bosch, de reputación seria e intachable— y luego dejan esas denuncias en el closet? ¿Qué tuvo que ver esa explosión fatal en el Twin Other bimotor con el inicio de la Operación ‘La Contra ' que inventó George W. Bush padre, con el fin de enlazarse con los carteles colombianos y las cabezas militares de Panamá, Honduras y El Salvador para compartir los millones de la cocaína y el crack en EUA, a fin de saltarse la prohibición de su Congreso de usar dólares oficiales para derrocar a los sandinistas con mercenarios y armas?...

La muerte de Omar Torrijos Herrera a nivel formalmente jurídico y técnico jamás se investigó del todo: ¡propio de los magnicidios!... El Tribunal Superior, como Pilatos, jamás declaró sobreseído definitivamente el ‘accidente ' por causa criminal; en una celeridad que empujaban los fiscales, contra la resistencia de una jueza, hoy magistrada, se limitó a un sobreseimiento provisional, dictando en su resolución timorata ‘que era oportuno seguir indagando '. Obviamente sin deseo alguno del Ministerio Público de tomar esa ruta (¡va y nos joden!).

Su cuerpo se fundió con las galaxias, junto a sus compañeros de viaje infinito, con la energía Yin de la joven odontóloga que iba con ellos. Ni siquiera el piloto Azael (Cholito) Adames pudo ir a ver a su bebé recién nacida.

‘‘Tengo un 90 % de seguridad de que mi hermano Omar fue víctima de un complot', dijo el legislador Hugo Torrijos Herrera ante la Asamblea Nacional. Había sido la CIA, bajo la operación ‘Halcón en pleno vuelo'. Se había colocado en el avión una caja de Coca Cola con el explosivo. La información la habría suministrado un sargento dominicano de apellido Oliveros, quien teóricamente tenía nexos con la CIA'. Este lo había trasmitido a Juan Bosch y el último a Moisés Torrijos… 'En Panamá hay consenso de que lo de Omar fue un asesinato... A nivel continental hay unanimidad' Expresó este hermano del general, ducho periodista.

¿Qué razón había si ya estaban firmados y ratificados los Tratados Torrijos-Carter? ¿Acaso los reiterados viajes de la cúpula política del grupo salvadoreño revolucionario que combatía contra su ejército, el FMLN, invitados a Panamá y traídos en el avión del líder nacional, irritó demasiado a la CIA y al Pentágono, salido ya Jimmy Carter de su Oficina Oval? ¿Estas ‘travesuras del general' sacaron de sus casillas al vicepresidente de Reagan, el que luego ya de jefe mundial ordenó la masacre del 20 de Diciembre? ¿Qué reparos habría tenido entonces para fines de julio ese mismo Boss de ordenar que derribaran al Halcón panameño en Pleno Vuelo? ¿Por qué el jefe del G-2 y los de la FAP no avisan sino 18 horas más tarde de la ocurrencia al único miembro del Estado Mayor que era primo hermano y Asistente de Omar, cuando ya era un hecho radiado?

—‘Roberto, nadie puede ser inmune ante un atentado; fíjate que ni los dos Kennedy, rodeados de las elites del Servicio Secreto mejor entrenado del mundo; además, ¿quién te ha dicho a ti que yo quiero llegar a viejo en una hamaca, cuando ya se me cae la baba?'.

El cerro Marta tiene una cajita fuerte, muy escondida, que guarda celosamente todos esos secretos. Gracias a Dios, Omar no está por este barrio para morirse, esta vez en vida, viendo cómo sus nietos, que nunca lo conocieron ni entendieron, juegan y rejuegan a los dados con su nombre y dignidad.

CORONEL RETIRADO Y ABOGADO.