12 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Réplica a artículo sobre el Águila Harpía

Panamá, 18 de abril de 2011. Señor

Panamá, 18 de abril de 2011

Señor

Juan Luis Correa

Gerente General

La Estrella de Panamá

Ciudad.

Estimado señor Correa:

Por este medio le solicitamos respetuosamente nos permita acogernos al derecho a réplica sobre al artículo publicado en la Sección Opinión el pasado domingo 10 de abril bajo el título ‘Águila Harpía: ofensiva a la dignidad de la Patria’. Este artículo fue escrito por el historiógrafo José A. Amador Velarde y gran parte de la información contenida en él es inexacta o incorrecta y con la finalidad de aportar veracidad a los contenidos de La Estrella de Panamá y conocimiento a sus lectores, esperamos nos permita ejercer el derecho a réplica.

La organización que presido, el Patronato Amigos del Águila Harpía fue creada en el año 1998, con el propósito de trabajar en la conservación de esta especie y su hábitat. El Patronato está compuesto por 50 miembros que incluyen individuos, empresas, instituciones del gobierno y organizaciones no gubernamentales de Panamá y el extranjero que juntos colaboran en hacer realidad la misión del Patronato, asesorados local e internacionalmente por expertos en la biología y conservación del Águila Harpía.

La mitología griega suele transformar el físico y la realidad de muchas especies. Para los griegos el Águila Harpía es un monstruo fabuloso, con cuerpo de mujer y de ave de rapiña. Lo cierto es que en la naturaleza, como muchas otras especies, el Águila Harpía muestra una belleza especial y como ave rapaz y depredador especializado es carnívora; es decir, se alimenta de carne, de animales tales como el perezoso y el mono, que caza al vuelo. Otras aves de rapiña como los gallinazos y las caracaras, consideradas aves carroñeras (se alimentan de materia muerta) y adaptadas a convivir con el hombre, suelen alimentarse de desperdicios que encuentran cerca de casas o basureros. Este comportamiento no es propio del Águila Harpía.

Si no existieran los depredadores especializados como los jaguares, los tiburones y otras rapaces como los búhos, ocurriría un desequilibrio en los ecosistemas que ocasionaría la proliferación de plagas como insectos y roedores, lo cual pondría en riesgo la salud de la población humana.

Es importante destacar que el Águila Harpía es una especie residente de Panamá; es decir, que cría sin asistencia alguna y naturalmente en los bosques tropicales del territorio panameño. Prueba de ello son los nidos reportados en las provincias de Bocas del Toro, Colón, Panamá, Darién y la Comarca Kuna Yala. Por lo anterior el Águila Harpía es una especie nativa de Panamá, abarcando su distribución gran parte de América, desde Chiapas, México hasta la provincia de Misiones en Argentina. No habita en países como Chile por sus frías temperaturas y por la falta de bosques tropicales ininterrumpidos que la puedan albergar. Por lo anterior, no está de más comentar que el Águila Harpía es un digno representante de la fauna panameña.

A diferencia de lo que comentó el Sr. Amador Velarde en su artículo del 10 de abril, la Ley 18 del 10 de abril del 2002 no sugiere en ninguno de sus cuatro (4) articulados que el Águila Harpía forme parte del Escudo de Armas de nuestro país. Los artículos de la Ley 18 se refieren a la declaración del Águila Harpía como Ave Nacional, ‘por ser representativa de nuestra Nación desde la época precolombina’, a la designación de las autoridades responsables en la divulgación y promoción del Águila Harpía como Ave Nacional y las regulaciones que protegen a esta especie. Los expertos del Patronato Amigos del Águila Harpía asesoraron a los legisladores de la Asamblea Legislativa de 2002 en la creación de esta Ley.

El águila que está en nuestro Escudo de Armas original no es el Águila Harpía. Para muchos, por su forma y color más pudiera estar representando al Águila Dorada (Golden Eagle en Inglés, Aquila chrysaetos en científico) que habita solo en Norteamérica que al Águila Harpía. En su momento le comentó al Patronato la hija de don Nicanor Villalaz que su padre plasmó en el Escudo de Armas ‘la forma de un águila’, representando así a las águilas en general, no a una en particular. Cabe destacar que nos comprometemos en participar activamente en cualquier proyecto de ley que promueva el uso apropiado de nuestros símbolos patrios, su reglamentación e implementación.

Para concluir, crear conocimiento, orgullo y aprecio por el Águila Harpía es una meta importante y los 50 miembros del Patronato Amigos de Águila Harpía hemos estado trabajando desinteresadamente y con mucha pasión por los últimos 13 años en contribuir con las autoridades locales, pueblos indígenas, público en general y científicos de todas partes del mundo para lograr este fin. Muy pocos países en el mundo tienen la oportunidad de contar con el Águila Harpía entre sus habitantes. La conservación de esta especie y el hábitat que utiliza merece el respeto y atención de todos los residentes de Panamá por ser nuestra Ave Nacional.

Atentamente,

Patronato Amigos del Águila Harpía

Richard S. Fairest

Presidente