28 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Organizar para adecentar el país

Los escándalos en los que se encuentran involucradas autoridades del gobierno nacional no pueden ser considerados como problemas aislado...

Los escándalos en los que se encuentran involucradas autoridades del gobierno nacional no pueden ser considerados como problemas aislados y personales, pues lesionan la integridad social y tienen un costo a la ciudadanía. Costo en la medida que los efectos que producen estos hechos van más allá de un simple hecho inmoral; produce efectos negativos en el desarrollo de la sociedad.

El tratar de minimizar u ocultar los mismos, solo reafirma el estado de podredumbre en el que se encuentra sumergida la clase política del país, representada en la partidocracia.

Es evidente que hoy está en entredicho la credibilidad del Gobierno y la probidad e integridad de sus funcionarios. El Gobierno ha sido incapaz de aclarar las situaciones que se han presentado y de confrontar con dignidad las serias acusaciones.

El llamar a frenar los dimes y diretes entre los partidos de gobierno y el PRD, no contribuyen al adecentamiento que exige la sociedad panameña, sólo pretende salvaguardar el estado imperante de corrupción que campea en el país.

La recurrencia de ‘diálogos’ en medio de los escándalos, como fórmula de atenuar los conflictos por parte del gobierno de Ricardo Martinelli, no resuelven las crisis ni recuperan la credibilidad, en la medida que no los mueve la intención de sanear la esfera pública, sino el animo de ganar tiempo y echar tierra a los escándalos.

El caminar las comunidades, para tratar de cambiar la imagen ante el pueblo, resulta otra burla más, pues las falsas promesas constituyen el pan de cada día en la gestión gubernamental.

Tampoco el prometer cambio de gabinete resuelve el problema de corrupción, solo intenta calmar las aguas frente a las críticas contra el gobierno, al mejor estilo del periodo de los militares, sin negar que el pueblo exige la destitución de varios ministros.

Los hechos denunciados, por su extrema gravedad, deben ser investigados de manera exhaustiva. Lo que compete es desarrollar un proceso verdadero e imparcial de investigación, que permita deslindar responsabilidades, que esclarezcan hasta dónde la corrupción ha penetrado la esfera pública, lo cual pasa por deslindar el nivel de penetración del narcotráfico en nuestras instituciones.

Las instancias que deben desarrollar este proceso, que deben impartir justicia no parecen ser quienes impulsen esta tarea. La intromisión del Ejecutivo en el Órgano Judicial y Legislativo, condicionan el accionar que compete a los mismos, quedando en la mayor impunidad las graves lesiones que se cometen contra la sociedad panameña.

La preocupación del pueblo panameño gira en torno a que todo quedará en el mejor de los casos en la famosa frase ‘investigación hasta las últimas consecuencias’. Ya han tratado de echar tierra a este episodio, para que nunca se sepa la verdad y todo quede en el olvido y la impunidad. El pueblo será testigo una vez más, del pacto no escrito entre gobierno y oposición, en donde no se investiga y encarcela a los corruptos.

Frente a este estado de situación hay un país que necesita, lucha y desea tener una alternativa electoral que trabaje por crear una sociedad más justa. En este sentido, el esfuerzo que llevan adelante organizaciones del movimiento social para inscribir un instrumento político que responda a las ansias de refundar el país por los senderos de la justicia social, la atención a las necesidades sociales, por una sociedad democrática y de pleno respeto y goce de los derechos humanos.

El Frente Amplio por la Democracia (FAD), se constituye en ese instrumento. Instrumento político que se enmarca en el proceso de organización del pueblo en su lucha por el logro de una vida digna. Entendemos, por ende, que parte de esta lucha es disputarle el poder político a los sectores que hasta hoy han engañado al pueblo, han asaltado las arcas del Estado y han promovido la corrupción.

La tarea es inmensa en condiciones de mucha adversidad política y publicitaria y falta de recursos; sin embargo, nos inspira la esperanza de una vida mejor para nuestro pueblo.

*SECRETARIO GENERAL DE CONUSI — FRENADESO.