Temas Especiales

15 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La verdad acerca de Hosanna

PERIODISTA.. I ntento ser explícito, sin embargo me quedo corto en este limitado espacio, al tratar exponer las maravillosas expresione...

PERIODISTA.

I ntento ser explícito, sin embargo me quedo corto en este limitado espacio, al tratar exponer las maravillosas expresiones del amor de Dios que he descubierto por al menos estos últimos diez años en la Comunidad Apostólica Hosanna.

He visto a los sordos oír, a los ciegos ver, a los drogadictos ser liberados de su poderosa adición, a los presos experimentar la libertad, de las cárceles de hierro y cemento y de las prisiones espirituales que agobian el alma.

Los milagros que he presenciado, y han deslumbrado mis ojos, no se pueden alcanzar ni con todo el dinero de mundo; en cambio, son gratuitos para los que tienen fe. He visto corazones heridos y rostros entristecidos por las lucha de la vida volver a nacer y a sonreír. He visto familias dispersas por el odio unirse a través de los lazos invisibles del amor de Dios.

He conocido hombres aquejados por la pobreza más extrema, transformados en ciudadanos emprendedores y prósperos gracias al poder renovador de la Palabra de Dios. Muchos pensarán que se trata de un lavado de mente. ¡Pues, nada más cierto! No solo de mente, también del corazón; de abrazar un estilo de vida que no es impuesto; que nace en las profundidades del ser por la acción real de un Dios amante y perdonador.

Se trata de una iglesia donde navega el amor de Dios, surcando ríos profundos de miserias humanas para ser saneados, y purificando las conciencias de gente que creyeron perderlas para siempre. De una iglesia donde se conoce a un Dios que se preocupa; que se compromete y se expresa, pues tiene compasión. Una Iglesia donde se recibe a raudales la presencia de un Dios que se vuelve imprescindible para quien lo experimenta, y que aun así respeta nuestra decisión de vivir al margen de él.

Hosanna no es sinónimo de gente religiosa y perfecta, sino de gente perdonada. Es la iglesia perfecta para gente imperfecta... gente como yo, y quizá también como tú. Hosanna se trata de abogados, arquitectos, médicos, docentes, ingenieros, diputados, de humildes trabajadores, de gente normal y sencilla de todos los estratos, de personas llenas de defectos que han experimentado un milagroso cambio interior. Se trata de una comunidad influyente y relevante para la sociedad, interesada en cambiar la forma de vida de los que menos tienen; de los abandonados; de los enfermos; de las viudas, de los necesitados; de los que se les acabó el futuro y el pasado no tiene nada bueno que decir de ellos; de los que perdieron la libertad de afuera y hace tiempo perdieron la de adentro.

En fin, de los que han perdido toda esperanza y piensan que el auto—abandono, la delincuencia o la muerte, es la única salida posible. Igualmente, busca cambiar la vida de reputados profesionales con hogares disfuncionales que desdicen de sus logros; de los que luego de amasar riquezas llegan a entender que son tan pobres, que lo único que tienen es dinero. Se trata de una iglesia involucrada en el negocio de las almas; no del dinero; aunque este último es muy necesario para poner comida y vestido en unos; y revelación transformadora en todos.

Si se pudieran medir las lágrimas que se desbordan cada domingo de los ojos de los feligreses, tendríamos el equivalente a un río capaz de generar mucho más energía que Chagres y Gatún juntos, o para generar un poder transformador que cambia vidas.

Dios es real y se manifiesta en este templo. No se puede hablar de lo que no se conoce; No se puede llevar a otros donde uno mismo no ha ido. Jesús lo dijo de esta manera: ‘Lo que sabemos eso hablamos, y lo que hemos visto testificamos’. Sólo basta asistir un día para descubrir que Hosanna es lo que su nombre significa: Dios Salva hoy.