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21 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

De fantasma a realidad; TPC con Estados Unidos

Nuestros país, aunque muy pequeño en extensión territorial frente a potencias y múltiples países del mundo, se encuentra altamente pose...

Nuestros país, aunque muy pequeño en extensión territorial frente a potencias y múltiples países del mundo, se encuentra altamente posesionado en este mundo globalizado, por la generación de servicios en la cual se basa nuestro crecimiento como país; turismo, bienes raíces, sociedades anónimas, área especial en cuanto a incentivos, desarrollo de políticas dirigidas a la permisión de cinematografía, entre otros.

SOMOS ALTAMENTE COMPETITIVOS; no menos cierto; como país se han llevado grandes esfuerzos por este reforzamiento, teniendo que mencionar, de forma contundente, el crecimiento económico y posicionamiento entre los países de mayor desarrollo en este ámbito, donde como máquina perfectamente sincronizada, con los consecuentes resultados, somos un país atractivo para la inversión.

Quiero dirigirme hacia ustedes, mis estimados lectores, con una preocupación como panameña ante todo, frente a los inminentes compromisos que se adquieren frente a los tratados de libre comercio que nuestro país ha venido adquiriendo desde unos años hasta la fecha y teniendo que ser responsable en indicar que no se trata de esfuerzos concretizados dañinos. Haciendo, en esta ocasión, referencia al sector productor de nuestro país, nuestro, al fin del día; ya el tan discutido desde reuniones exploratorias, reuniones entre los países en donde participaron los sectores tanto productores de país con el apoyo estatal especializado, dando como resultado la firma y ya ratificación en etapa de ejecución del TPC (Tratado de Promoción Comercial con EE.UU.). Avance y necesidad para encontrarnos como país en el mundo competitivo y exigencias de la globalización.

Ahora bien, qué va a ocurrir en el momento que se inicien fehacientemente las importaciones de rubros alimenticios del agro de forma masiva, en la cual, es evidente que nuestro país no va a tener competitividad interna. Todo se trata de libre oferta y demanda. No la vamos a tener, por razones básicas y muy sencillas de entender.

Nuestro sector productor es muy pequeño, no cuenta con subsidios estatales ni políticas consecuentes y sostenibles, pudiendo mencionar igualmente la inexistencia de flexibilización de los préstamos hacia el desarrollo del agro y la consecuente y necesaria protección a los préstamos mediante los seguros agropecuarios que permitan en lo más mínimo, enfrentar la desproporción de la producción de rubros alimenticios que posee EE.UU. frente a los nuestros.

Sabemos que no es fácil la sostenibilidad del sector, pues, depende mucho de estás políticas de apoyo estatales, que no es lo mismo que paternalismo. Tenemos que ver que, como país, debemos proteger al sector, porque país que depende en lo básico de todos los demás y que no se trata de un servicio, es subsistencia, puede denominarse como un país carente de realidad de existencia.

País sin políticas autosostenibles alimentarias y con calidad, no puede llegar jamás a decir que somos No. 1 en desarrollo.

*LICENCIADA EN DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS; CATEDRÁTICA UNIVERSITARIA EN DERECHO ECONÓMICO; EXVICEMINISTRA DE COMERCIO A.I; EXSECRETARIA GENERAL DEL MINISTERIO DE COMERCIO E INDUSTRIAS; CONSEJERA DEL CONSEJO ECONÓMICO NACIONAL; ASESORA DE LA JUNTA DIRECTIVA DEL BANCO DE DESARROLLO AGROPECUARIO; PARTE DEL CONSEJO ECONÓMICO NACIONAL (CENA).