Temas Especiales

31 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Publicidad engañosa

A estas alturas del partido (y de la gestión de gobierno, por lo visto) todavía no se ha entendido lo que es una verdadera comunicación ...

A estas alturas del partido (y de la gestión de gobierno, por lo visto) todavía no se ha entendido lo que es una verdadera comunicación desde el gobierno versus las campañas de publicidad alienante a las que nos tienen sometidos. Con motivo de los tres años al mando del timón del Estado, muchos fueron los programas dedicados a analizarlo. Yo no recuerdo que en el pasado cada año fuera sujeto de tantos análisis, quizás porque estos 36 meses han roto los patrones o las tuercas de lo que uno ha estado acostumbrado —o lo que nunca hubiera imaginado—.

Han sido varias las intervenciones que me han motivado a analizar el comportamiento tanto de los medios como de las propagandas a las que nos tienen sometidos: un esperado resumen de los trillados tres años resultó que no era en vivo y que fue editado, resaltando solamente lo morboso y contestatario versus lo debatible y cuestionable, como son las inversiones que se están haciendo, el endeudamiento del país y el descuido de sectores vitales para que todos los panameños tengamos qué comer. Fue el escenario para que la ministra de Trabajo le sacara en cara a la exprocuradora Gómez sus desaciertos al frente del Ministerio Público y que el contralor Weeden volviera a tirarse sin paracaídas con las quejas o rencillas que mantiene con el presidente Martinelli. Nos agarraron a todos de congos, pensando que estaban ‘debatiendo’ y más de uno —entre los que me incluyo— chatió o tuiteó que dejaran hablar al representante de la Cámara de Comercio, que lució como un convidado de piedra.

Después escuché a la ministra Molinar quejándose de que los medios —a los que ella perteneció todo el tiempo y cuyas prácticas y tácticas implantó— solamente resaltaban las fallas y que no había un verdadero debate y que faltaba una defensa de los proyectos de gobierno que han sido exitosos. Como comunicadora no le falta razón, y lo que señala es totalmente cierto, porque esta gestión ha dejado que se desplace el debate por la propaganda costosa y alienante de sus magnificentes obras de infraestructuras.

Realmente considero una comunicación abominable el que se diga en una cuña que la vista de la Cinta Costera con el despropósito que quieren hacer por el Casco Antiguo solamente la tiene los que salen en bote por la bahía. ¿Cuántos panameños han tenido la oportunidad de salir en una embarcación a ver lo que fuera el boulevard frente al mar? Realmente creo que la mejor vista sería aérea y mejor que no se les ocurrió decir que desde un jet privado.

Otra cuña indica que una chica no sabe dónde queda el Chorrillo y que solamente con la extensión de la Cinta es que va a poder ir a comerse un pescado frito. Es el colmo de la alienación que a estas alturas, cuando el Chorrillo fue un barrio mártir donde murieron cientos de personas para la invasión y lo destruyeron por puro gusto, los panameños no sepamos que hay un barrio que se llama así, mucho menos que ignoremos qué originó ese nombre. ¿Es que tenemos que retomar la historia y enseñar la poesía de Amelia Denis de Icaza?

Si nos pusiéramos a costear la publicidad que se desperdicia a diario y listar todas las infraestructuras que se podrían reparar con ese dinero, seguro que si se enmendara ese error, la actual gestión sería la más exitosa de nuestra historia reciente, pero se escoge a cambio irse por el culto a la personalidad y lo superficial. Las cuñas de carteras tan sensitivas como Desarrollo Social y la Pequeña Empresa son deplorables. Si las analizamos preguntamos qué proyectan, deducimos que a sus desesperados representantes que aspiran a una posible candidatura.

Esto no se aguanta y apenas está empezando. Preparémonos para lo peor en lo que falta para las elecciones del 2014.

ARQUITECTA Y EXMINISTRA DE ESTADO.