Temas Especiales

25 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘Borrón y cuenta nueva’... ¿será posible?

R ecientemente opine que ‘gracias a las contradicciones jurídicas y democráticas, los comportamientos ilógicos e irracionales de nuestro...

R ecientemente opine que ‘gracias a las contradicciones jurídicas y democráticas, los comportamientos ilógicos e irracionales de nuestro gobierno, y la aparente ausencia de moral como país podemos estar en la víspera de una tragedia nacional en la cual panameños, como gallos en una gallera, esperan que empiece el reloj para destrozarse’. En aquel entonces use la frase ‘solo falta que se encienda la mecha’.

Lamentando esta posibilidad, sugerí que, como amantes de la libertad y la justicia, todavía teníamos tiempo para evitar aquella catástrofe. Lo que escribí, a mi parecer, fue desatendido e ignorado. Es muy probable que mis sugerencias carecían de mérito político, por ende sin apoyo práctico. Esta realidad lo recuento porque, a pesar de mi entusiasmo, pensé que muchos compatriotas compartirían mi opinión. ¿Cuán errado? Honestamente me sentí como aquel ‘caballero de la triste figura’ cabalgando en pos de enderezar entuertos y acompañado únicamente por Sancho y la imagen de Dulcinea. Empero he escuchado los ladridos de los perros y sé que todavía estamos andando.

Cierto es que la situación caótica no ha mejorado. Algunos dirían que ha empeorado. Las acusaciones de soborno y corrupción siguen en rigor. Igualmente continúan los chismes políticos, ataques personales, el desempleo, la pobreza, el partidismo y la presencia, a mi juicio, de líderes cuyas perspectivas políticas yacen en el lucro personal y de allí emerge sus posiciones políticas y económicas. Carecemos de patriotas que colocan el bienestar del pueblo panameño antes de la avaricia. Algunos existen, ¡pero son muy pocos!

La continuada existencia de estos factores inflamables me hace temer la posibilidad de una ‘combustión espontánea’. Es tiempo que digamos ‘Parada... Aquí nos apeamos... Borrón y Cuenta Nueva’. ¡Las pugnas y querellas tienen que cesar!

Fallando esto, es posible que la nave del Estado nos conduzca a los peñones desastrosos de la costa. Por esta razón reitero mi opinión de que es imprescindible que se forme el MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO INDEPENDIENTE PANAMEÑO POR LA SOLIDARIDAD NACIONAL. Opino que es nuestra es peranza de rescatar a la nación.

Vislumbro este como el organismo de base que trazaría los principios iniciales que encaminándonos hacia el futuro que decimos desear. Y, junto con el gobierno de turno, se establecerían los marcos y pautas del nuevo Panamá. Primario entre estos principios sería el desarrollo de una nueva constitución... no una ‘reforma constitucional’, sino una totalmente nueva, que incluya todos los derechos básicos de una nación democrática contemporánea y no una compuesta por ‘curitas’. Debe ser una en la cual se demarque expresamente la separación de poderes y controles jurídicos para impedir que el mandatario(a) se convierta en dictador. La nueva constitución auguraría un nuevo contrato social y político entre panameños con responsabilidades y derechos subrayando mando y jurisdicción.

En mi juventud se escuchaba esta lírica: ‘Cuando el río suena, es porque algo trae, y si no trae agua, piedra y palo trae’. Escucho el rugir del río. No sé lo que trae... Pero algo trae. Ejemplo. Se rumora que Panamá importará 4000 obreros Hondureños para el ensanchamiento del Canal, siendo cierto, esto podría ser una chispa del encendedor. Con el desempleo nacional a 7.3 % y en Colón a casi 11%, ¿cuál es la necesidad de importar obreros?

Las condiciones actuales que nos agobian son de primera magnitud. Palabras en periódicos, incluyendo estas, no son soluciones. La existencia de un movimiento visionario, nacionalista y disciplinado podría ser el primer paso.

ESCRITOR Y DOCENTE UNIVERSITARIO.