30 de Sep de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Ojo con los lobos vestidos de ovejas

La reciente sublevación de los colonenses y la calificación negativa por algunos en nuestros medios no es nada nuevo. Me acuerdo que en ...

La reciente sublevación de los colonenses y la calificación negativa por algunos en nuestros medios no es nada nuevo. Me acuerdo que en octubre del 2001, cuando aquel pueblo valiente se alzó demandando participación en la vida económica del país, también fueron tildados como ‘vagos y maleantes’.

En aquel entonces escribí una carta abierta al gobierno de Panamá en la cual me sumaba a los ‘vagos y ladrones de Colón’. La carta nunca fue publicada y la guardo como testimonio de mi consistencia política y reconocimiento de la importancia de los habitantes de Colón en la historia patria: la de ayer y la de hoy.

Estoy seguro de que si los colombianos en aquel 5 de Noviembre de 1903 hubieran descrito a los colonenses, ellos seguramente los hubieran llamado ‘vagos y ladrones’ o habrían demandado fusilarlos o ahorcarlos.

¡Cuán fácil es olvidar que Colón aseguró la independencia de Panamá¡ ‘Solo ahora, 7:30 p.m., puede decirse que la independencia de Panamá está asegurada’, escribió Juan Antonio Henríquez, miembro de la Junta Revolucionaria de Colón, en telegrama enviado a la Junta Revolucionaria en Panamá. Heroicamente los colonenses impidieron que las tropas colombianas cruzaran el Istmo apresurando su salida del país.

¡Cuán innoble ha sido el trato de nuestros gobiernos a los colonenses! Mantengo, sin temor a duda, que la razón principal es la composición demográfica y el ‘status’ económico de sus habitantes.

Ahora que, gracias a la sublevación del pueblo colonense, el presidente ha rescindido la nefasta Ley 72, opino que habrán muchos que gritarán eufóricamente: ‘¡Hemos ganado... la victoria es nuestra!’. Sin querer romper el globo de felicidad que, acertadamente, es meritoria, humildemente creo necesario indicar que es ahora de que la lucha ‘real’ empiece y, en buen panameño advertir: ‘Ojo con los lobos vestidos de ovejas’.

¿A qué me refiero? El disculparse por un acto inmoral e injusto no altera la razón o razones por las cuales el acto se cometió. ¿Cuáles son estas razones, si no la avaricia, la codicia, y el desprecio a las clases humildes? Los culpables de este golpe que fracasó deseaban adueñarse no solo de las tierras de la Zona Libre sino también de las 16 cuadras de la ciudad para convertirla, costara lo que costara, en un puerto libre.

Ahora hablan de ‘negociaciones’, pero en realidad no hay nada que negociar. Colón y el patrimonio nacional no están a la venta. Punto!

Nuestra República históricamente ha padecido de una enfermedad endémica y contagiosa caracterizada por el intento de una casta social minoritaria de controlar los recursos de la nación para sus propios fines, utilizando todos los instrumentes que el poder otorga para manipular y mesmerizar a la mayoría en la creencia de que ellos son los intelectuales, los cultos y los más capaces de gobernar, siendo el resto de la población mera ‘chusma’.

Gobiernan para lucrarse y no para el beneficio de las masas. Por ende, disfrutan de las leyes que formulan y luego sancionan. Estas ‘leyes’ generalmente son aprobadas por sus lacayos, quienes, deseando imitar a sus ‘amos’ políticos, traicionan sus intereses raizales. La recién rescindida ley es un ejemplo clásico. Continuando su trayectoria histórica, los colonenses, con sus cuerpos y solidaridad, dijeron ‘¡No más!’.

Mantengo que la ‘privatización’ solo satisface los intereses de los adinerados, ya que son ellos los que pueden comprar lo que el ‘Estado’ vende.

Ojo con lo que salga de las bocas de estos lobos. ¡No seamos Caperucita Roja! Estos, figurativamente, también nos desean devorar y convertir en ‘siervos’ y ‘esclavos’ contemporáneos.

Acordémonos de que nosotros elegimos a los dirigentes. Es necesario, opino, reconsiderar sobre quiénes liderizarán la nación. Los pueblos reciben los dirigentes que se merecen.

Hoy, 5 de Noviembre, cuando icemos la bandera debemos comprometernos a continuar la resistencia, a nivel nacional, que iniciaron nuestros antepasados. ¡Que sea este día otro paso en la consolidación de panameños nacionalistas que creen en la democracia, la justicia, la moral y, sin titubear, están dispuestos a luchar para ‘asegurar nuestra independencia’ y detener el avance en contra de la justicia, ¡oponiéndose a leyes injustas e inmorales!

ESCRITOR Y DOCENTE UNIVERSITARIO.