24 de Sep de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Honrar a los próceres del 9 de Noviembre

La comunidad santiagueña se viste de gala un año más, con motivo de la adhesión del movimiento separatista de la hermana República de Co...

La comunidad santiagueña se viste de gala un año más, con motivo de la adhesión del movimiento separatista de la hermana República de Colombia. Aparte de los relatos que ofrecen algunos historiadores, no cabe la menor duda de que la historia oral de los pueblos, confrontada con otros hechos, ha jugado un papel de primera en los relatos del acontecer histórico.

En lo personal, tuve la inolvidable oportunidad de seguir de cerca los relatos de los sucesos acontecidos a primera mano el día 9 de Noviembre en Santiago, por el señor don JUAN PABLO ALVARADO (q.e.p.d.), persona que vivió el asalto cívico del cuartel de la ciudad de Santiago, sede del quinto Batallón de la Gran Colombia, bajo el mando del capitán Jorge Berbey, puntal del gobierno conservador, integrado por unas 100 personas aproximadamente, con la consigna de silenciar las voces independentistas de los veragüenses. Este hecho, así aisladamente, nos envía señales del rol que desempeñaba Santiago y la provincia en manos del gobierno conservador.

A fines del mes de octubre del año de 1903, conducía los destinos de la provincia, el prefecto Aníbal García, oriundo de la ciudad de Santiago. Y una vez se dio a conocer la separación del 3 de Noviembre, en Aguadulce, don Ramón Valdés, eje del movimiento separatista en el interior, procedió a designar una Junta Patriótica en Santiago, la cual quedó integrada por los señores: JUAN BAUTISTA AMADOR, quien la presidía; como vocal, don OSCAR FÁBREGA y MANUEL S. PINILLA, secretario. Dicha Junta tomó la decisión de conformar las Juntas Patrióticas del resto de los distritos.

La lealtad de las fuerzas conservadoras acantonadas en la ciudad de Santiago y, por otro lado, la difícil comunicación, y de una Colombia que se debatía en luchas intestinas, postergó la declaración de separación de Santiago, en apoyo al 3 de Noviembre de 1903.

Este ambiente de inseguridad que predominaba guarda relación con el telegrama histórico que el Dr. Manuel Amador Guerrero, al mando de la revolución, le enviara a su emisario de confianza, don Ramón Valdés López, al dirigirse al interior del Departamento de Panamá a mediados de octubre de ese mismo año, con el fin de animar a los pueblos en torno al fervor patriótico que debería prevalecer.

En efecto, un telegrama que le enviara a éste con un mensaje clave, era una evidencia que la independencia se había dado exitosamente. Así ocurrió. Don Ramón Valdéz recibió un telegrama clave que decía: ‘VALDES LOPEZ, AGUADULCE. LLEGO MATEA’. Esta clave significó que la República de Panamá surgía en el concierto de las naciones libres.

Considero relevante transcribir por primera vez en la historia, el telegrama de la 5ª Sección de Policía, enviado a la Junta de Gobierno, que dice así: ‘El suscrito Teniente Coronel del Ejército actualmente jefe de la Policía de esta Sección, se adhiere con entusiasmo al movimiento separatista. Queda a su disposición las fuerzas que comando, ofreciendo al mismo tiempo el servicio militar’. Santiago, 8 de noviembre 1903. Fdo. Jorge Berbey.

EDUCADOR Y EXLEGISLADOR DE LA REPÚBLICA.