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10 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Ética profesional: ‘el deber ser’

La ética profesional es sencillamente el deber ser, que para algunos es una utopía. En periodismo hay muchas acusaciones de que en el of...

La ética profesional es sencillamente el deber ser, que para algunos es una utopía. En periodismo hay muchas acusaciones de que en el oficio abundan las faltas a la ética. Lo cierto es que esa falla no solo ocurre en la profesión de periodismo, también la hay en otras y traigo a la columna el asunto porque un grupo de estudiantes de comunicación discutían sobre el tema y preguntaban por qué se nota más cuando los periodistas cometen faltas y no ocurre lo mismo con los otros profesionales. Mi respuesta fue sencilla, les recordé lo que me dijo un profesor de periodismo cuando iniciaba mis estudios: los periodistas tienen un trabajo público y sus aciertos o desaciertos también son públicos.

La conversación me trajo a la mente varias circunstancias en las que los profesionales ponen a prueba su deber ser, su ética.

Y para muestra un botón. Un joven médico me contó en un día de tertulia una experiencia que tuvo cuando era médico residente. Una familia, con un visible poder económico y político, le preguntó una noche que si quería cambiar su auto. El joven no comprendía el ofrecimiento hasta que le dijeron de manera directa que ellos podían regalarle un auto nuevo, a cambio de que estuviera presente en la operación de un familiar, pero él no tenía turno ese día. El joven médico aún tiene su auto viejo, sin aire acondicionado ni MP3, pero también tiene su conciencia tranquila, porque no puso su noble profesión al servicio del poder: político y empresarial.

En ese momento se puso a prueba el valor de la ética en una profesión que debe estar al servicio de la humanidad, de quienes les toca cuidar el principal bien: la vida.

Y así podríamos hacer un recorrido minucioso por las distintas profesiones y en todas encontraríamos fallas: un periodista que usa el medio y el poder que tiene para sacar provecho personal, publicando o no, una información que la sociedad tiene derecho a saber; a docentes que cambian las calificaciones por citas privadas con sus estudiantes, abogados que le mienten a su cliente y cobran dinero por un servicio que no ofrecen; en fin, tantas cosas.

En la universidad, la educación superior, como se le dice, debe reforzar los valores éticos, pero encaminados en cada profesión. Las carreras incluyen dentro de la carga académica una materia que se llama Ética. Sugiero que se mantenga esta asignatura y que se amplíen las horas, pero además que cada docente en cada materia le hable a los estudiantes del tema, ese es el primer escenario donde un estudiante se enfrenta a lo que posteriormente será su profesión, incluyendo un sinnúmero de tentaciones.

Estoy segura de que los maestros de aquel joven le repitieron los principios éticos que en su familia le enseñaron y que los docentes universitarios reforzaron: el valor de su profesión. Si esto se repite, tendremos médicos, abogados, docentes, periodistas, arquitectos, comprometidos, fuertes, robustos, íntegros, que no sucumben a la primera tentación.

El escritor y periodista Ryszard Kapuscinski, maestro de este oficio, escribió ‘que el deber de un periodista es informar, informar de manera que ayude a la humanidad y no fomentando el odio o la arrogancia. La noticia debe servir para aumentar el conocimiento del otro, el respeto del otro. Las guerras siempre empieza mucho antes de que se oiga el primer disparo, comienzan con un cambio del vocabulario en los medios’. Y con estos principios es que se debe desempeñar la profesión.

Y también dice que ‘esta es una profesión muy exigente. Todas lo son, pero la nuestra de manera particular. El motivo es que nosotros convivimos con ella veinticuatro horas al día. No podemos cerrar nuestra oficina a las cuatro de la tarde y ocuparnos de otras actividades. Éste es un trabajo que ocupa toda nuestra vida, no hay otro modo de ejercitarlo. O, al menos, de hacerlo de un modo perfecto’. Sin duda al estar permanentemente con el sombrero de periodista todos los días tendrá que bregar con muchas situaciones que lo llevarán a tomar decisiones.

La ética profesional es el deber ser, es algo que está en la persona, pero que se perfecciona y se fortalece cada día en el ejercicio de la misma y es una decisión personal, que va más allá de códigos, pactos o leyes.

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