15 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Rigor, valores, decencia

El impacto producido en la opinión por el contenido de la conversación grabada al ahora exaspirante a candidato a la Alcaldía de Panamá ...

El impacto producido en la opinión por el contenido de la conversación grabada al ahora exaspirante a candidato a la Alcaldía de Panamá por el PRD, debe convertirse en un llamado a la conciencia de quienes buscan un puesto de elección popular. No es una carrera en la que todo vale y donde no importa sobre quien subirse o a quien destruir con tal de llegar a coronar las aspiraciones electorales. Debe haber más rigor, más valores, más decencia.

La censura emitida frente a este entuerto, por parte del secretario general del PRD, Juan Carlos Navarro, ha sido acertada. No podía continuarse en la campaña, cuando se hizo pública la conversación en la que salía mal librado Bobby Velásquez. En la decisión de Navarro de pedirle a su copartidario que diera un paso al lado y depusiera sus aspiraciones por el daño impredecible que pudiera causarle al PRD, debe ser motivo de reflexión acerca de lo que está pasando con otras campañas políticas dentro del colectivo.

Como dijo hace unos días La Estrella en un editorial, todos los partidos están llenos de personas que solo quieren cobija política, porque no resisten una investigación. Entonces, ¿cómo puede sustentar un candidato presidencial sus promesas de buenas prácticas, transparencia, seguridad y un mejor país, si mantiene en su colectivo a delincuentes y toda clase de calaña? La limpieza en casa tiene que ser de verdad, añadió la decana de la prensa nacional.

Por eso proliferan los precandidatos que están dispuestos a negociar con el diablo, si le sirve a sus intereses, con tal de lograr una nominación. Dejan a un lado principios, amistades, la honra de sus familiares, traicionan a colaboradores de toda la vida en el frenético afán de alcanzar un puesto de elección para luego burlarse de los votantes. Es hora de cortar de raíz la abierta corrupción que se cierne sobre la clase política en general y luchar contra delincuentes que tratan de engañar al electorado con promesas que saben que no cumplirán. En política hay que tener palabra y cumplir los compromisos. Porque cuando se trata de compromisos no son solo de las otras personas, sino también de quienes los han suscrito.

Hay que acabar con el criterio de que la política es la doctrina de la mentira. Eso no es así. No puede actuarse como mafiosos que desconocen las buenas prácticas, que no respetan el querer de las mayorías y quieren cargar sobre las espaldas de los electores manejos perniciosos como los cambios de residencia fraudulentos, la compra de conciencias y de votos y el envilecimiento del desempeño político. Los ciudadanos no son ganado para ser acarreados en forma descarada a los centros de votación con falsas promesas de nombramientos, de solución a problemas familiares y del manoseo de la buena voluntad de los conglomerados que aspiran a comportamientos políticos serios y decentes.

Un caso horripilante es la práctica de los cambios de residencia dolosos, de elementos nocivos que se han entronizado en los partidos políticos, vulnerando el desempeño pleno de la democracia. Los panameños merecemos construir un porvenir de esperanza y dignidad.

No es posible que se comprometan las tierras de las áreas revertidas y que se vendan zonas protegidas que son patrimonio no solo de los habitantes de Ancón, sino de todos los panameños. Lo cambios de zonificación han condenado al corregimiento a la violación constante de la Ley General del Plan de Uso de Suelo de las Áreas Revertidas, lo que ha ocasionado un colapso en las aguas servidas y presión inescrupulosa sobre el agua potable.

Con el mayor descaro se han derribado 120 árboles de caoba en todo el Corregimiento, y nadie sabe el paradero de esa madera y cada día talan más especies protegidas para construir complejos inmobiliarios que lo único que ocasionará es un daño a la mayor riqueza nacional: El Canal de Panamá.

Hay que reconocer el enorme esfuerzo desplegado por la Federación de Comunidades de las Áreas Revertidas que han hecho lo que en 10 años han dejado de hacer las juntas locales, las cuales no han sido conformadas por la Junta Comunal de Ancón, y ellos, la Federación, han defendido lo que interpretan como un bien que debe ser preservado en favor de las futuras generaciones.

MIEMBRO DEL PRD.