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23 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Inscripción del FAD condena la corrupción e inmoralidad

Sin comprar conciencias con los dineros hurtados a las arcas estatales, ni regalar materiales a la gente humilde furtivamente extraídos ...

Sin comprar conciencias con los dineros hurtados a las arcas estatales, ni regalar materiales a la gente humilde furtivamente extraídos de los almacenes oficiales, ni apelar a la verborrea demagógica de los fascistoides de turno y mucho menos endosar promesas dirigidas a someter a los incautos, el nuevo partido Frente Amplio por la Democracia (FAD) logró captar más de 80 mil firmas de una respetable porción de panameños, que de esta forma condenan la corrupción e inmoralidad que simboliza el nefasto régimen de una casta engreída.

Bajo el título Mi Credo, en su columna Tolda Gitana, del diario La Hora, Gonzalito escribió en junio del 1951... ‘Tengo de la plebe su coraje y su gran inteligencia sin cultura’, para sentenciar más adelante que: ‘Está claro, pues, que los creadores de la riqueza social son los que viven muriéndose en un constante acose de necesidades urgentes e inaplazables. Y cuando ya se hunden en el polvo de la tumba anónima ahogados por la tos de la tuberculosis, la sociedad elegante, nuestra primera sociedad, con aires de Salomé, alegre y semidesnuda, sigue bailando la danza, y en copas de champaña se va tomando su sangre... Frente a ese panorama sombrío, que aniquila y degrada a la clase realmente productora, no queda otro camino que la Revolución. Pero no la Revolución con adjetivos; añagaza que los intereses en discordia tienden en nuestro camino. Si no la REVOLUCION DEL PUEBLO como instrumento de justicia’.

Dirigentes de distintas organizaciones populares y sindicales, profesionales diversos y ciudadanos hastiados de la burla de los poderosos que la mayor parte de la historia republicana han succionado el sudor y las lágrimas de las masas depauperadas, bajo un sistema divorciado de una auténtica democracia donde el poder se alcanza no en base a méritos y hombría de bien, sino con las migajas que permiten obsequiar sus abultadas chequeras, han cumplido con la consigna de vergüenza contra dinero y de esa guisa ‘nace la esperanza’ como reza su lema de campaña previa a la inscripción.

Una esperanza basada en que la conducción política pase a manos de mujeres y hombres honestos, verdaderamente comprometidos con los intereses de las mayorías. Que los representantes de corregimientos, diputados, alcaldes y mandatarios se eleven por encima de sus mezquinos intereses personales y amicales, para servirle al pueblo y no para servirse de una muchedumbre idiotizada por su propaganda mediática.

Que esta lección de toma de conciencia que nos dan los miles de compatriotas inscritos en el FAD sea el inicio de una nueva etapa en que los rufianes, los apátridas, traidores, tránsfugas y avariciosos mercachifles devenidos en candidatos de elecciones populares sufran el desprecio de la colectividad que penaliza sus fechorías. Que el voto de la ciudadanía castigue a los que se benefician con la elección y luego se prostituyen desde sus curules a cambio de las prebendas y canonjías que pactan con la codicia de los palaciegos.

*PERIODISTA.