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21 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Una patria para todos

La mayoría de los panameños anhelamos una sociedad con justicia y equidad, sin corrupción ni impunidad, donde prive el Buen Vivir, donde...

La mayoría de los panameños anhelamos una sociedad con justicia y equidad, sin corrupción ni impunidad, donde prive el Buen Vivir, donde impere la democracia tanto en la esfera política como económica, donde el respeto de los derechos humanos en todos sus órdenes sea el camino que marca la vida nacional. Diversas personas y organizaciones que han asumido el impulso del Frente Amplio por la Democracia (FAD), como parte del pueblo panameño hemos luchado en pro de estos anhelos.

Sin embargo, en una sociedad con tanta riqueza estos anhelos tan legítimos han sido conculcados por la llamada ‘clase política’, que ha administrado el Estado desde los albores de nuestra historia republicana.

Un pequeño grupo de familias y personas ha controlado el poder económico, político y social.

Por más de un siglo unos pocos se han apropiado y disfrutado de las principales riquezas de nuestro país.

En las últimas décadas los gobiernos de Guillermo Endara, Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso, Martín Torrijos y Ricardo Martinelli y sus partidos políticos: arnulfistas o panameñistas, PRD, Popular, Molirena, Cambio Democrático, han hecho lo mismo una vez llegados al poder. De la misma manera, todos los gobiernos se han encargado de imponer medidas antipopulares bajo la lógica del neoliberalismo. Un modelo económico-social que ha privilegiado el crecimiento económico y la generación de las ganancias empresariales, por encima de los intereses del pueblo panameño, y que ha profundizado la concentración de la riqueza ensanchando la brecha entre ricos y pobres.

En los momentos cruciales en que el pueblo lucha contra el neoliberalismo, del otro lado la partidocracia imponía medidas lesivas a la población: reforma al Código de Trabajo, que hoy mantienen a un 40 % de la población en informalidad e inestabilidad laboral; reformas tributarias, que han colocado una mayor carga a los asalariados y consumidores con mayores impuestos (ITBMS o 7 %); reforma a la seguridad social conocida como la ‘ley de la muerte’, que hoy mantiene a la CSS en condiciones deplorable, que incluso han costado la vida a cientos de asegurados; propusimos que el excedente canalero priorizara la atención de la deuda social; entre otros. La partidocracia pactaba acuerdos entre ellos, mientras el pueblo era reprimido por su lucha.

Ignoraron todas las propuestas presentadas: anteproyectos de ley bajo el mecanismo de iniciativa ciudadana, aumento general de salarios, rebaja y congelamiento de los precios de los productos y servicios que forman la canasta básica familiar; pago de los décimos tercer mes adeudados a los funcionarios públicos; no privatización de los servicios públicos de salud, educación, suministro de agua, áreas de importancia y utilidad ambiental y del trasporte público colectivo.

Recogiendo la historia de lucha de pueblo panameño, el Programa de Gobierno del FAD se construye sobre la base de un enfoque humanista y solidario, que prioriza la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de las mayorías ciudadanas. El camino que nos hemos trazado implica alcanzar una democracia verdadera, ética, respetuosa de los derechos humanos, rescatando nuestra identidad nacional. Nuestro programa se inserta en una visión de verdadero desarrollo sostenible. Impulsaremos un plan nacional de desarrollo orientado al Bien Común, en el adecentamiento de la política para adecentar el Estado.

El pueblo está consciente de que sus anhelos no serán impulsados por quienes nos han gobernado hasta la fecha, todos comulgan con la misma política antipopular e imponen sus intereses personales para acrecentar sus ganancias. Solo un gobierno surgido del pueblo realizará las transformaciones sociales que demandan las mayorías.

En este sentido, con candidatura propia el pueblo ha retado a la partidocracia en el terreno político. Para las elecciones de mayo del 2014 ya el pueblo cuenta con su instrumento político electoral, el Frente Amplio por la Democracia (FAD), quien ha presentado un proyecto incluyente, ‘Una Patria para Todos’.

Con el FAD se sientan las bases de un futuro mejor. Nace la esperanza para los panameños que claman por un Panamá verdaderamente justo, democrático y humano.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.