09 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Oro, cutarras y esclavos

El pasado 12 de octubre se cumplieron 521 años de lo que unos llaman ‘descubrimiento’ y otros ‘invasión europea’ de América. El pasado m...

El pasado 12 de octubre se cumplieron 521 años de lo que unos llaman ‘descubrimiento’ y otros ‘invasión europea’ de América. El pasado mes de septiembre se celebraron 499 años de la fundación de Santa María La Antigua del Darién, la primera diócesis católica en tierra firme americana y los 500 años del ‘descubrimiento’ o ‘avistamiento’ del Mar del Sur. Por nuestra parte, como azuerenses, nos interesa recordarles a algunos y darles a conocer a otros, sucesos importantes de nuestra historia que se suscitaron una vez los españoles ‘descubrieron’ o ‘avistaron’ el Mar del Sur.

Los cristianos habían fundado en septiembre de 1510 Santa María La Antigua del Darién en la margen occidental del Golfo de Urabá. ‘Descubierto’ el Mar del Sur en 1513, los invasores, al mando de Gonzalo de Badajoz, por encargo del gobernador Pedrarias Dávila, en 1515, salieron de Nombre de Dios (ciudad fundada también en 1510), y cruzaron las sierras de Capira, para iniciar un accidentado recorrido por las sabanas costeras del Pacífico panameño hasta la península de Azuero.

Robando oro, matando indígenas, secuestrando caciques para exigir rescates y violando mujeres, llegaron hasta los dominios del cacique Paris, quien en un primer momento les envió 12 mil pesos en oro como señal de amistad. También les envió a un indio principal en compañía de su mujer, familia de Paris, para que se entrevistara con Badajoz. Este indio principal también entregó al capitán español un presente de 3,000 pesos en oro.

Pero durante la noche la mujer fue violada. Al saberlo Paris, con el apoyo de otros caciques, emprendió una batalla contra los invasores. Los indios incendiaron la casa en la cual estaban los españoles y en la cual custodiaban nueve cestas con aproximadamente 50 mil pesos en oro, de las cuales los cristianos solo pudieron rescatar siete canastas. Paris atacó nuevamente con tal furia que los obligó a huir, perdiendo los cristianos todo el oro que habían robado.

Heridos y hambrientos, los españoles emprendieron el regreso. A pesar de todo, en esta huida, también robaron oro, hasta llegar a Santa María La Antigua. El capitán Gaspar de Espinosa, solicitó en 1516 al gobernador Pedrarias, licencia para rescatar el tesoro que los indios de Paris habían arrebatado a Badajoz y habían escondido en Cerro Quema, en el corazón de la península de Azuero. Espinoza y su gente se dirigieron nuevamente por las llanuras de Coclé hacia el poblado de Paris, pero no lo encontraron allí. Andaba por los dominios de Guararé.

Los españoles se asombraron al ver que los indios de Azuero usaban una especie de sandalias, que el conquistador e historiador español Gonzalo Fernández de Oviedo en su ‘Historia General y Natural de Indias’, menciona como ‘gutarra’; es decir, las ‘cutarras’. Opinamos que el vocablo debió ser ‘kwatara’, que en el idioma de los Ngäbes significa ‘piel’ o ‘cuero’. Dice Oviedo: ‘Ellos traen zapatos, que llaman gutarras, que son de dos suelas de venados sin cepilladas, sino que se prenden con unas cuerdas de algodón o correas desde los dedos al cuello del pie o tobillo, a manera de alpargata’.

Los españoles lograron recuperar el tesoro escondido en Quema. Bartolomé de Las Casas en su ‘Historia de las Indias’, dice que es posible que usaran la tortura contra la población para llegar hasta él. También asegura que Espinoza llegó a Santa María la Antigua del Darién con ¡más de 2000 indios!, entre hombres, mujeres y niños, listos para ser vendidos como esclavos.

¡Ojo azuerenses! Que no nos roben el tesoro de Quema.

EDUCADOR.