Temas Especiales

24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La universidad como productor del pensador crítico y creativo

Un pensamiento que marca a cualquier estudiante en la materia Filosofía, es lo que sustenta René Descartes, que decía: ‘Primero pienso y...

Un pensamiento que marca a cualquier estudiante en la materia Filosofía, es lo que sustenta René Descartes, que decía: ‘Primero pienso y luego existo’. En la escuela nos decían el sol sale de día y la luna sale de noche, en la universidad analizamos que la Tierra gira.

En la universidad actual, existen tres grupos esenciales de consumidores de información: los estudiantes, los profesores y la sociedad. Los estándares intelectuales universales, son estándares que deben usarse cuando uno quiera verificar la calidad del razonamiento sobre un problema, asunto o situación. Pensar críticamente implica dominar estos estándares...

La generación de conocimiento y la capacidad de crítica, son misiones esenciales de la Universidad. Construir un mundo nuevo es una tarea difícil que exige superar innumerables barreras políticas, sociales y culturales, contraponiendo la idea de una sociedad igualitaria al imaginario neoliberal del mercado autorregulador.

La Universidad, como productora de Pensamiento Crítico, convoca a reflexionar sin ambages sobre esta perspectiva con caracterizaciones, estrategias y lineamientos adecuados. Solo a partir de una reflexión constante y crítica en el aula, será posible la emergencia de un nuevo proyecto que permita a la ciudadanía subvertir el orden existente y transformar radicalmente nuestra sociedad.

Como integrantes de esta comunidad científica, nuestra condición intelectual y ética nos exige, y creemos que nos legitima para estar presentes en los debates públicos, en particular en la Universidad y, aportando conciencia crítica a los procesos sociales y políticos, venciendo al miedo con la palabra.

Es nuestro derecho y nuestra responsabilidad, porque en ellos se dirimen principios y valores fundamentales para la convivencia y el futuro de nuestro país. Los seres humanos nos diferenciamos por tener pensamiento crítico, porque podemos pensar, razonar, analizar, evaluar; lo que nos ayuda a poder ser educados y no entrenados como animales. Lo importante en la universidad para un estudiante con pensamiento crítico es que pregunte, porque quien no pregunta no está razonando o reflexionando.

Muchas veces cuando estamos en clases nos da pena preguntar o, incluso, cuando hacemos una lectura y no conocemos el significado de alguna palabra, o como se pronuncia algún nombre preferimos quedarnos en la ignorancia que poder obtener más conocimientos. Los docentes observamos esta conducta cuando al final de la clase preguntamos: ‘¿Alguien tiene alguna pregunta?’. Observamos ante esta situación que, si nadie pregunta, es que todo el mundo entendió o viceversa.

Hacemos ciencia y la difundimos al servicio del nuevo conocimiento y del desarrollo de toda la sociedad. Y desde esas premisas, y mirando más allá del microscopio, afirmamos nuestra voluntad de actuar también como conciencia crítica ante el discurso dominante y como vigilantes de las tentaciones involucionistas que afectan al desarrollo de la ciencia, pero también a los derechos democráticos, al pluralismo ideológico efectivo.

Pensar críticamente cobra importancia fundamental en un mundo que, agobiado por las crisis en todos los órdenes —sociales, políticos, y económicos entre otros—, demanda cada vez más la presencia de hombres y mujeres capaces de actuar con criterio, en la búsqueda de soluciones a los conflictos, cualquiera que sea su campo de acción.

Quienes cuentan con la posibilidad de tener una formación universitaria, tienen una responsabilidad mayor en este proceso, especialmente en países en vías de desarrollo. Dado que la distancia entre países ricos y pobres hace que para una gran mayoría el ser profesional sea un privilegio de pocos.

DOCENTE UNIVERSITARIO.