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31 de Ene de 2023

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¡Finalmente, un juez querellado por mora judicial!

El pasado cinco de febrero leí en un diario local el valiente escrito de su periodista Rubén Polanco, detallándonos la querella que puso...

El pasado cinco de febrero leí en un diario local el valiente escrito de su periodista Rubén Polanco, detallándonos la querella que puso el abogado Juan Carlos Guerra ante la Sala Penal de la Corte Suprema contra el juez Jorge Brown.

La queja disciplinaria fue por ‘demoras en resolver la solicitud de acumulación de cuatro expedientes...’. (ver http://www.prensa.com/impreso/panorama/juez-brown-afronta-queja-disciplinaria/271382).

También me llamó favorablemente la atención el valor del abogado antes mencionado, pues sé de casos ventilados en ese juzgado (ejemplo: Oficios tales como el No.203-SP-2013), que hasta un año se ha demorado el juez Brown en remitirlos a la Sala Penal, que es ahora la que determinará si la querella procede o no. ¡Déjà vu o Justicia Divina dirían algunos!

Aunque muchos estamos alucinados de que tal corta mora ha sido expuesta a la luz pública, perdemos la esperanza de tal justicia, ya que también recordamos cómo se manejó una denuncia contra ese mismo juzgado en el 2008.

El entonces juez Rubén Royo, fue también denunciado, pero por un cuestionable fallo vinculado al Narco-Cartel de Sinaloa, donde estaban en duda la génesis de $8.5 millones de dólares. Royo solo fue enviado de vacaciones por dos meses mientras, pero cuatro de sus subalternos fueron inmediatamente destituidos.

El denunciante fue el fiscal segundo de Drogas (Edwin Guardia) por supuestas irregularidades encontradas vía una auditoría que determinaba que funcionarios del juzgado de Royo habían negociado el resultado de aquel proceso. Al sol del día de hoy desconocemos si Royo fue llevado a juicio o no, pero sí es de dominio público que se cuestionó, hasta ese entonces, sus injustificados lujos. (ver http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2008/11/27/hoy/panorama/1606038.html).

Hay muchos de nosotros que ya no creemos en cuentos de hadas ni mucho menos en promesas presidenciales cuando estamos en campaña. Avizoramos que la Corte Suprema de Justicia volverá a perder esta segunda (o milésima) oportunidad de mostrarle al Mundo que existen intentos internos de adecentar nuestra administración de justicia de aquel cáncer que tanto padece, que es la ineptitud y corrupción.

En fin, el mandar un juez (-ces) de ‘vacaciones’ como única sanción a su delito no es justicia, sino encubrir una podredumbre interna parecida al Vaticano de antaño con sus sacerdotes pedófilos.

INGENIERO EN SISTEMAS Y TELECOMUNICACIONES.