Cumbre "a la panameña"

. Esto sobre las trifulcas que personificaron entre ellos tanto cubanos como venezolanos.

De cumbre se vino hablando desde hace varios meses, pero cuando se anunciaron los anillos de seguridad y restricciones de espacio, empezó la comezón. ‘¿Y para qué sirve? ¿cuánto se va a gastar?’. ‘Habrá dos días libres’, informaron. Y eso lo arregló todo. ‘A la panameña’. A punto de caramelo la Cumbre, se iniciaron los foros previos y el panameño fue entendiendo que sería una cita histórica sin posibilidad de repetición, con la asistencia de 35 presidentes del continente, incluyendo a Barack Obama, de Estados Unidos y (por primera vez) Raúl Castro, de Cuba; la visita de Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, y la participación del Vaticano. Llegaron además rectores de universidades, empresarios, figuras como Carlos Slim, Mark Zuckerberg (el de Facebook) y Bill Clinton y representantes de todas las minorías. ‘No se pueden quejar. Todos han podido expresarse’, decían algunos en las redes, donde se registraron incidentes y sucesos: ‘El que ha querido protestar lo hizo y el que quiso entrarse a golpes, también’. Esto sobre las trifulcas que personificaron entre ellos tanto cubanos como venezolanos.

Llegados los presidentes, hubo para todo: Obama paseó su ‘tumbao’ con lentes oscuros por el Canal, Evo Morales jugó al fútbol y Nicolás Maduro llegó hasta ‘Chorrillos’, como repitió más de una vez, donde tocó los timbales y coreó consignas. Solo faltó el carro ‘cisterna’ para montar un carnaval.

En la inauguración, marcada por los sonoros cacerolazos de los vecinos venezolanos a la llegada de Maduro, se interpretó el himno nacional a capela y una versión de ‘banda’ de ‘El cojo y la muleta’.

La foto más esperada se produjo esa misma noche, Obama estrechó la mano de Raúl Castro, y se fueron juntos a cenar a Panamá Viejo, ambientada al estilo colonial. Todo podría haberse acabado allí, porque de los discursos del sábado, unos más largos que otros, no salió mucho nuevo. ‘Solo un show y nada de resultados’, sentenció la red local.

Por lo menos no llovió y para Panamá, hoy será un domingo de resaca.

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